El papel de las Comunidades Campesinas en la Conservación de los Bosques

Francisco Chapela M.
Yolanda Lara P.
Estudios Rurales y Asesoría, A.C.(ERA)*

Documento realizado dentro del marco del proyecto "Impacto Ecológico y Económico de las Unidades de Administración Forestal en el Estado de Oaxaca", con el apoyo del Fondo Mundial para la Conservación de la Naturaleza. Publicado en Cuadernos para una Silvicultura Sostenible, Serie Sociedad y Política No.1,
Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS)



INTRODUCCION

Miembros de los que hoy es Estudios Rurales y Asesoría (ERA), han venido trabajando desde 1980 en la Sierra Norte de Oaxaca apoyando a comunidades campesinas en su lucha por controlar el aprovechamiento de sus bosques. El equipo de ERA considera que su mayor contribución a esta lucha ha sido aportar elementos para el diseño de mejores vías que permitan a la población local obtener beneficios tangibles de sus recursos naturales.

Los aspectos más relevantes que ERA ha procurado reforzar durante todos estos años tienen que ver con la búsqueda y aplicación de técnicas apropiadas de cultivo de los bosques, incluidas las que la población ha venido aplicando por su propia iniciativa durante siglos. También ha procurado reforzar los conceptos de defensa del patrimonio comunal, que ha guiado la movilización de esas comunidades en los últimos 15 años al menos.

A nivel regional, podemos considerar que uno de los logros más importantes que permitieron impulsar un modelo campesino de aprovechamiento de los bosques fue la suspensión temporal de la concesión maderera a la empresa Fábricas de Papel Tuxtepec, S.A. en 1981 y su cancelación definitiva en 1983. La suspensión de la concesión se hizo posible sólo después de una serie de acciones organizadas desde las comunidades dueñas de los bosques.

A partir de este hecho ha sido posible generar una serie de experiencias con diferentes enfoques y con resultados variados, pero con un denominador común: el control de los aprovechamientos forestales por los campesinos. Esto en sí mismo, ha permitido la generación de recursos económicos que han dado lugar a la creación de empresas campesinas, la generación de empleos, la construcción de obras comunitarias y la reinversión de utilidades en la diversificación industrial. También se han sentado las bases para la adopción de técnicas de cultivo más favorables a la regeneración de los bosques.

Dada la enorme importancia que las organizaciones campesinas forestales tienen en el proceso de aprovechamiento y conservación de los bosques de México, ERA considera que los resultados de la investigación realizada con comunidades de la Unión Zapoteco - Chinanteca de la Sierra Norte de Oaxaca pueden contribuir a mejorar las estrategias de desarrollo de esas organizaciones, ligadas a un objetivo de mejoramiento de sus bosques.
 
 

Fig. 1: Localización de algunas Organizaciones, Uniones de
Ejidos y Comunidades forestales en México
 

 

1. BOSQUES Y CAMPESINOS: ¿DEFORESTACIÓN O CONSERVACIÓN?
 

Las comunidades campesinas en México

En México existen grandes zonas en donde el paisaje está organizado por la actividad de las comunidades y ejidos que pueblan una buena parte del país.

Prácticamente la mitad de los terrenos de bosques, selvas, matorrales y otros tipos de vegetación forestal, son propiedad de ejidos y comunidades. Si a esta superficie añadimos la de los pequeños propietarios forestales, nos damos cuenta de que la mayor parte de los terrenos forestales en México, son propiedad de campesinos, que independientemente del tipo de documentos de propiedad que tengan, están organizados en pequeñas comunidades rurales.

La "Modernización" y las Comunidades Campesinas

En los años recientes, se ha cuestionado mucho la viabilidad de las comunidades campesinas como entidades sociales. Se ha dicho que para que México sea un país moderno, debe tener a la mayoría de su población en las ciudades. Quienes hacen cuentas en este sentido calculan que la población rural deberá reducirse entre 10 o 20 millones de habitantes.

Se dice que los campesinos no tienen criterio empresarial y que, por ello, es muy difícil que las empresas campesinas se mantengan. Ha habido inclusive teóricos que han llegado a la conclusión de que el deterioro de los recursos naturales y el fracaso económico es el único destino posible para las empresas comunales, y que esta es su gran "tragedia" (2).
 
 

Fig. 2: Esquema de la comunidad de San Pedro Acatlán y su Anexo Tierra Negra,
en el Municipio de San Juan Mazatlán, Oaxaca (1)



En México, los hechos contradicen esta tesis de deterioro ecológico en relación con los grupos campesinos. Justamente las zonas más ricas en biodiversidad, han sido habitadas desde siglos atrás por comunidades indígenas campesinas. Este es el caso de los bosques y selvas del Sur de México, la Península de Yucatán, las montañas de Guerrero, Michoacán y Nayarit o de la Sierra Tarahumara, por poner algunos ejemplos. Así, en fuerte contradicción con los teóricos de la tragedia campesina, muchos otros pensamos que la organización comunitaria ha sido la base para que los recursos naturales se conserven. Entre esos muchos, hay gente de todas las esferas y todos los países. Por ejemplo, un grupo de escritores y artistas entre los que estaban los mexicanos Carlos Fuentes y Carlos Monsiváis, y el colombiano Gabriel García Márquez, enviaron un documento a los Presidentes que se reunieron en Guadalajara durante la Cumbre Iberoameroamericana de 1991. El documento decía:

"En el mapa terrestre podemos delinear otro mapa: el de las selvas y bosques que desaparecen delante de nuestros ojos para siempre. Y en ese mapa de deforestación y depredación podamos aún delinear otro mapa: el de los grupos amenazados por la destrucción de su ambiente. Entre ellos se encuentran los Yanomami y los Apinaye de Brasil, los Ache de Paraguay, los Yaguas y los Amuesha del Perú, los Miskito de Nicaragua, los Guaymi y Kuna de Panamá, los Mayas de Guatemala, los Paes y Guambiano de Colombia, los Mapuche de Chile, los Lacandones y Tarahumaras de México, los cuales son afectados por la tala inmoderada y la ganadería extensiva, los asentamientos de colonos y los desalojos forzados de sus tierras por intereses madereros, mineros y ganaderos; la esclavitud económica, la apertura de carreteras y la construcción de presas hidroeléctricas y complejos turísticos. En vísperas del quinto centenario del encuentro de dos mundos, es una prioridad de nuestros Gobiernos que en sus proyectos de desarrollo económico tomen en cuenta a los pueblos indígenas, ya que a menudo se destruye su medio ambiente y se violan los derechos humanos al destruirse su hábitat, su sustento y su sistema social y religioso. Desde Alaska hasta la Tierra del Fuego, antes de la llegada de los Europeos, los Pueblos Precolombinos se sustentaron de los ecosistemas sin acabarlos, y tienen derecho histórico a vivir de ellos". (3)

2. EL DILEMA DE LAS EMPRESAS FORESTALES CAMPESINAS: Aumentar la extracción maderable en sus bosques o cambiar los esquemas de cultivo.

La "apropiación" de la producción forestal

En México, después de la Revolución de 1910, las leyes agrarias reconocieran los derechos de propiedad de las comunidades campesinas sobre sus tierras. Gracias a este reconocimiento, diversos grupos prehispánicos pudieron conservar parte de sus antiguos territorios y de su cultura. Pero en años posteriores, diversas modificaciones a la ley de Reforma Agraria y la aprobación de otras leyes menores, han impedido que esas comunidades entren en posesión plena de su territorio.

Quizá uno de los casos más ilustrativos de esta falta de apropiación sea el de los recursos forestales. Diversos Decretos Presidenciales expedidos entre 1944 y 1976 otorgaron a empresas privadas o paraestatales los derechos de explotación forestal en terrenos comunales o ejidales. Para 1980 prácticamente todos los bosques que eran explotados con fines industriales, estaban concesionados.

Al amparo de esos Decretos, los bosques fueron administrados por entidades ajenas a las comunidades dueñas de la tierra. Fueron políticos, industriales y técnicos al servicio de aquellos dos, los que definieron objetivos y usos para los bosques de todo el país.

"Artículo Cuarto.- Se autoriza a 'Fábricas de Papel Tuxtepec' S.A. de C.V., para llevar a cabo la explotación forestal de la superficie susceptible de aprovechamiento en los predios que se hallan dentro del área de abastecimiento precisada en el artículo segundo, suspendiéndose parcialmente, para el efecto, la veda que rige en la zona protectora de la cuenta hidrológica del Río Papaloapan, exclusivamente sobre la superficie de los terrenos consesionados a la permisionaria."

"Artículo Noveno.- ... no podría permitirse un aprovechamiento anual que exceda los 100.000 metros cúbicos de pino en rollo al tenerse el proyecto definitivo de ordenación. Se calculará en forma conservadora la posibilidad anual persistente que pueda obtenerse de los bosques, sin afectar su adecuada conservación y su capacidad de producción indefinida".

(Decreto de 1958, a favor de Fábricas de Papel Tuxtepec, S.A. publicado en el Diario Oficial d e la Federación y firmado por Adolfo Ruiz Cortínez).

Artículo Décimo Tercero.- ...Compañías Forestales de Oaxaca, dentro del mismo plazo que fija el artículo anterior, deberá proponer, para integrar la Dirección Técnica de la Unidad, al Director y Auxiliares Técnicos Forestales que sean necesarios. Dicha dirección se encargará de planear, dirigir y realizar los trabajos"... "Dicho personal, una vez nombrado, dependerá directamente de la dirección técnica, la que normará sus actividades, conforme al reglamento interior que deberá ser elaborado y presentado a la Secretaría de Agricultura y Ganadería, para su aprobación, dentro de un plazo improrrogable de doce meses a partir de la vigencia de este decreto."

(Decreto de 1958, a favor de la Compañía Forestal de Oaxaca, S. de R.L., publicado en el Diario Oficial de la federación y firmado por Adolfo Ruiz Cortínez).

Para las zonas de bosques templados concesionadas, se estableció como "oficial el Método Mexicano de Ordenación de Montes (MMOM). El enfoque de manejo forestal que se impuso con el MMOM llevó en la práctica hacia la extracción de árboles con diámetros de más de 40 cm, casi exclusivamente de coníferas. Fue una época en la que se indujo una fuerte presión sobre las poblaciones de pino, especialmente sobre los de mayor tamaño. Hoy podemos apreciar a simple vista los resultados de este método de manejo en las menguadas poblaciones del arbolado sobreviviente, donde es frecuente encontrar individuos delgados, mal conformados, y de muy poco valor.

Fig. 3: Evolución del bosque de coníferas de la UZACHI
            desde inicios de la Concesión hasta la fecha

 

Con el objeto de cuantificar el tamaño del impacto que la política de concesiones -MOMM- tuvo en los bosques de coníferas, ERA, A.C., con el apoyo del Fondo Mundial para la Conservación de la Naturaleza (WWF) realizó una evaluación dentro de los bosques que hoy forman la Unión Zapoteco-Chinanteca (4). Se trata de una Organización integrada por cuatro comunidades que tienen más del 70% de su territorio cubierto por asociaciones vegetales de pino-encino, bosque mesófilo y una fracción de selva alta.

Los resultados de la evaluación, muestran que hace 18 años las masas arboladas con que contaban las cuatro comunidades valían el equivalente N$172.6 millones.

En la actualidad, esos mismos bosques sólo valen N$ 149.3 millones. Las comunidades sufrieron una pérdida de más de N$ 23.3 millones en ese período. Esta pérdida equivale a una devaluación anual de más de 1.2 millones de nuevos pesos.

El riesgo implícito detrás de la pérdida de valor comercial de estos bosques es que las comunidades pierdan interés en mantener el terreno ocupado por una masa arbolada que no produce beneficios economices directos o lo hace cada vez menos.

Ya en esta perspectiva, lo que sigue son los cambios de uso del suelo promovidos por individuos o grupos de la misma comunidad, que traten de concentrar lo más que sea posible terrenos colectivos mediante su ocupación con borregos o cabras, o que algunos otros abran terrenos para siembras. Ya en esta dinámica es frecuente que la explotación de la base de recursos de la comunidad, sea llevada hasta su límite en el afán de lograr una mayor ocupación individual de los terrenos comunales, esta es la verdadera tragedia comunal.

Una alternativa. a esta política la dieron las mismas comunidades y ejidos. Por ejemplo, en la Sierra Norte de Oaxaca, las comunidades que hoy integran la UZACHI, junto con otras más, ganaron el control de los aprovechamientos forestales después de una lucha que duró unos 14 años en contra de la concesión otorgada a Fábricas de Papel Tuxtepec. Procesos semejantes de apropiación del proceso de producción se dieron prácticamente en todo el país sobre todo durante la década de los 80's.

En el poco tiempo que llevan haciéndose cargo de sus bosques, las comunidades de la UZACM han implantado mecanismos eficaces de control del aprovechamiento industrial de la madera. El volumen a cortar cada a año es un tema de discusión en la asamblea de comuneros, y la organización para combatir incendios y vigilar los bosques es superior a la que se reporta para el país. Mientras a nivel nacional existe en promedio una brigada de protección y vigilancia forestal para atender una superficie de 60,328 Has, en la Unión de Comunidades, cada brigada cubre 6,087 Has. A nivel nacional se cuenta con un equipo de radiocomunicación por cada 243,352 Has, mientras que la Unión tiene un equipo por cada 3,382 Has. (5).

Con la implementación de medidas de control más estricto por parte de la organización y la comunidad, actualmente se está trabajando en la recuperación de los bosques intervenidos con el MMOM. Las medidas adoptadas buscan no sólo recuperar las condiciones existentes antes de la Concesión sino lograr una mayor productividad a mediano plazo. Mediante el mejoramiento de las técnicas silvícolas se espera incrementar el valor de las áreas arboladas y mantener el interés por conservarlas. Con ello la Organización Comunal está demostrado su capacidad para aceptar el deterioro de sus recursos y está actuando para tratar de frenarlo.

Actualmente existen 3,079 comunidades en el país que pagan a sus propios técnicos y cuentan con las condiciones para echar a andar procesos semejantes. El volumen que estas pequeñas empresas venden es del orden de los 1,600,000 m3r anuales. Además, hay 953 comunidades con aserradero, que venden 2,039,901 m3. Si sumamos estas dos cantidades, resulta que un tercio de toda la madera que se vende en México se produce en comunidades rurales con características similares (6). El tamaño del volumen comercializado tan sólo por este grupo equivale a toda la producción de algunos países como Colombia o Ecuador (7).

Pero ¿son viables las empresas campesinas?

Así pues, buena parte de la producción forestal comercial de México depende de empresas campesinas. Pero éstas, además de enfrentar el reto de mantener la producción en bosques disminuidos, tienen que afrontar la apertura de las fronteras comerciales de México. Esta nueva política ha resultado dura sobre todo para las organizaciones con bosques de segundo crecimiento, pues las características de su madera se asemejan más a la producida en plantaciones, que es la que está entrando a precios muy bajos. Este factor, más la recesión económica por la que atraviesa el país y que afecta ya por varios años consecutivos a la industria de la construcción, han repercutido desfavorablemente sobre todo en los precios de la madera en rollo y aserrada. Aunque vale la pena hacer hincapié en que este es un fenómeno que afecta a toda la industria, tanto la campesina como la privada.

Fíg. 4: Evolución de los precios de venta de madera aserrada
     de una empresa forestal ejidal del centro del país.
A partir de la entrada de México al GATT y la firma del "Pacto de Solidaridad Económica",
a fines de 1987, los precios han subido muy poco pero los costos han aumentado constantemente.



Las acciones para enfrentar la crisis del sector forestal, tienen que atender dos áreas básicas: una que tiene que ver con el manejo forestal y otra que está relacionada con la modernización de la industria.

Recordemos que el manejo forestal de años anteriores ha estado centrado en la extracción de árboles de diámetros superiores a los 30 cm. En función de ello se desarrolló la tecnología para su procesamiento. Las condiciones actuales de los bosques están forzando a adoptar métodos de manejo que pongan más atención en la regeneración de especies comerciales y que concentren en áreas mas pequeñas la extracción del arbolado. Todos estos cambios implican el cambio de tecnologías para el procesamiento de la madera.

Fig. 5: Diámetro mínimo rentable para coníferas según el grosor de la sierra

 

El rendimiento de aserraderos tipo banda que se emplean en México, depende mucho del diámetro de la madera en rollo. Debido al calibre de la sierra y a la tecnología de aserrado, en cada corte hay que dejar un cuarto de pulgada extra. Cuando el diámetro de las trozas es chico, el desperdicio aumenta, baja el rendimiento y el aserradero gasta más de lo que gana de la venta de tablas. Si las trozas son de 60 cm de diámetro, se obtiene un buen rendimiento: 250 pies tabla por cada metro cúbico de madera en rollo. Pero si las trozas son de 20 cm. de diámetro, el rendimiento baja a 167 pies tabla por metro cúbico en rollo. Por eso los aserraderos de sierra banda tradicionales necesitan trozas de más de 28 cm. de diámetro para sacar en promedio 200 pies tabla por cada metro cúbico de madera que asierran y así no tener pérdidas.

Las perspectivas del Método Mexicano en "La Trinidad", Ixtlán

Por ejemplo, la comunidad de La Trinidad en Oaxaca, sufrió la aplicación del MMOM. Actualmente cuenta con un territorio de 805 Hectáreas. De esta superficie, 77 Has. son terrenos agrícolas y pecuarios. El resto son terrenos forestales. Actualmente 36 hectáreas forestales están desmontadas y requieren restauración.

La Trinidad, vende su madera en rollo a aserraderos tipo banda establecidos en la ciudad de Oaxaca.

Ahora ya se retiró la empresa papelera, pero como resultado de las cortas selectivas, en esta comunidad quedaron 327 hectáreas de bosque con árboles de 25 cm de diámetro en promedio, que no llegan al diámetro mínimo que requieren los aserraderos. Sólo le quedan a la comunidad 365 has. de bosques con arbolados de diámetros mayores de 30 cm.

Para los aserraderos de la Ciudad de Oaxaca, esto significa que mejor "no le entran" a las 327 hectáreas que tiene San Pablo de bosques intervenidos. Para ellos, la comunidad tiene solamente 365 Has. de monte "bueno".

Si se mantuviera el MMOM, la comunidad tendría la posibilidad de producir y vender 2,039 metros cúbicos anuales de madera de su monte "bueno" en los próximos 10 años, que es el tiempo en que se habrá intervenido toda el área. Pero lo más probable será que después de esos 10 años, toda la superficie forestal de San Pablo se considere no comercial, como ya sucedió con el resto del monte.

Esto significaría en la práctica que La Trinidad podría seguir dedicada al aprovechamiento forestal, usando el Método Mexicano de corta selectiva, vendiendo su madera a las industrias de Oaxaca que mantendrían sus mismas máquinas funcionando, hasta el año 2003, y que a partir de entonces, se vería en dificultades serias para seguir comercializando su madera.

Fig.6. Esquema de la Comunidad de La Trinidad,, Ixtlán, En la Sierra Norte de Oaxaca



Otras perspectivas

En lugar de liquidar durante los próximos 10 años los bosques que le quedan, La Trinidad ha preferido tratar de rehabilitar las 36 hectáreas forestales que están desmontadas y las 327 hectáreas de bosques que los madereros consideran agotadas.

Para eso, en lugar de continuar con el Método Mexicano de corta selectiva de los árboles más gruesos, están reforestando las áreas desmontadas, y están induciendo la regeneración natural del bosque en las zonas donde todavía hay árboles que pueden producir semilla. En las zonas en donde el impacto de la empresa concesionaria fue menor, están aplicando aclareos y cortas de saneamiento, para hacer que el volumen de madera en pie se concentre en los árboles más vigorosos y mejor conformados. Con esto el valor de la masa arbolada está aumentando en cada intervención que se realiza año con año.

Todos estos trabajos son financiados en parte mediante la venta de algunos árboles maduros provenientes de la zona no intervenida por la empresa papelera. Esta madera se vende a empresas productoras de chapa y triplay, que son las que pagan los mejores precios por metro cúbico.

Además la comunidad busca instalar su propio equipo de sierra horizontal, para transformar la madera en rollo que los aserraderos de la ciudad de Oaxaca ya no aceptan. Con el nuevo equipo, sólo hay que dejar un octavo de pulgada en cada corte, con lo que el desperdicio se reduce mucho y el rendimiento aumenta. Si las trozas son de 60 cm de diámetro, se obtiene un rendimiento muy bueno: 361 pies tabla por cada metro cúbico de madera en rollo. Aún si las trozas son de 20 cm de diámetro, el rendimiento llega a 228 pies tabla por metro cúbico en rollo y se mantiene dentro de lo económicamente factible. El diámetro mínimo que deberán tener las trozas con el nuevo aserradero es de 17 cm, de modo que la madera proveniente de las otras de saneamiento y los aclareos, puede ser aserrada, y esta madera aserrada puede financiar los trabajos de rehabilitación de los bosques intervenidos. Además, es un equipo mucho más chico que los aserraderos tipo banda, de modo que aunque el monte de la comunidad es chico puede funcionar a su capacidad con poca madera por arriba del punto de equilibrio económico.

Haciendo los cálculos correspondientes, se ve que la Trinidad tendría la posibilidad de aumentar su producción de aquí hasta el año 2004, y vender 3,117 metros cúbicos anuales de madera, provenientes principalmente de su monte intervenido, y aún podría dejar entre 100 y 200 hectáreas de bosque no intervenidos en estado silvestre.

Después del año 2004, la perspectiva es que la producción forestal aumente en volumen como resultado de las labores de rehabilitación en las áreas intervenidas, y que ese volumen sea de mejor calidad, como resultado de las labores de aclareo que se están haciendo en la actualidad.
 

Fig. 7: Perspectivas para la Comunidad de La Trinidad con diferentes esquemas
de manejo de sus recursos forestales.
 

 

Método Mexicano de Ordenación

Plan Comunitario del Manejo del bosque

Tipo de Bosque a aprovechar

Bosque Antiguo no intervenido

Bosque secundario intervenido

Superficie agotada

 327 Has.

0 Has.

Superficie Comercial

365 Has

492 Has.

Superficie a rehabilitar

 

Reforestar:    36 Has.
Rehabilitar: 363 Has.

Producción Anual esperada 1994-2000

2, 039 m3

3,117 m3

Superficie con bosques antiguos a dejar silvestre

0 %

29 %

Desarrollo de 
la Industria local

No

Aserradero
Carpintería

Producción Anual esperada 2005-2015

< 2,000 m3

3,000 m3


 

REFLEXIONES FINALES

En el caso de La Trinidad vemos que si la comunidad se desentiende de la administración de su patrimonio forestal y mantiene los actuales esquemas de manejo, es de esperarse que en 10 años se reduzca drásticamente el potencial productivo de sus bosques.

Por el contrario, conforme la comunidad vaya desarrollando una silvicultura más acorde con las actuales condiciones que prevalecen en sus bosques, las oportunidades de desarrollo económico y social se irán acrecentando. Para que esto sea posible la comunidad debe mantener mecanismos participativos de toma de decisiones que sean eficaces en la planeación de largo plazo, pero que también le permitan tomar en cuenta a los diferentes sectores de opinión de la comunidad al tomar las decicisiones de corto plazo.

También será necesario que la comunidad cuente con un sistema de supervisión y control, que impida que los siniestros o los aprovechamientos no planeados frustren los planes comunitarios de manejo de los recursos naturales.

Todo esto, implica mayores gastos que con el Método Mexicano. Entre otras cosas, implica mantener al grupo de profesionistas y técnicos al servicio de la comunidad que están ayudando a diseñar esquemas de manejo más adecuados a las condiciones actuales del bosque y del mercado. Implica también el pago de mano de obra para la realización de las labores de saneamiento y cultivo del bosque. Aunque esto representa un aumento en los costos de entre el 10 al 11 %. Sin embargo, a cambio de ello, la comunidad puede lograr en primer lugar que los técnicos estén a su servicio y no al servicio de una empresa concesionaria, y en segundo lugar, puede ir haciendo una serie de cambios en su forma de trabajo, que lleven finalmente a amplíar las posibilidades de desarrollo local.

En el ejemplo de La Trinidad, el aumento de 10 a 11% en los costos, representa a cambio un aumento de la producción de 34%. Aunque implica un esfuerzo economice, físico y organizativo que no se puede soslayar.
 
 

Fig. 8: Plan de ordenación de la comunidad de La Trinidad,
Ixtlán, en la Sierra Norte de Oaxaca




Pero no sólo es importante adecuar los sistemas de manejo silvícola y adoptar nueva tecnología. Además de mejorar internamente, es fundamental que las empresas campesinas forestales presionen para lograr el establecimiento de políticas que permitan continuar con los esfuerzos que ya se han echado a andar. Entre estas políticas estarían:


Referencias

1. El esquema original fue realizado por el equipo del Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible durante el estudio de caso realizado en la comunidad de San Pedro Acatlán/Anexo Tierra Negra, en febrero de 1994.

2. Hardin, Garret. 1968. The tragedy of commons;. Science 162: 1242-1248.

3. Banco Nacional de Comercio Exterior. Comercio Exterior. 41(9). 1991/09.

4. Chapela, Francisco J. y Lara, Yolanda. Impacto de la Política Forestal sobre el Valor de los Bosques; el caso de la Sierra Norte de Oaxaca, México. Trabajo realizado dentro del marco del proyecto "Impacto Ecológico y Económico de las Unidades de Administración Forestal en el Estado de Oaxaca", con el apoyo del World Wildlife Fund (WWF), 1993.

5. Francisco Chapela/ Estudios Rurales y Asesoría, A.C. 1993. Experiencia, problemática y perspectivas de la Empresa Social Forestal: El caso de la Sierra Norte de Oaxaca. Ponencia presentada en la mesa redonda sobre sector forestal en la Feria Internacional del Libro, Guadalajara, Jalisco.

6. Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, Dirección General de Política Forestal. Indicadores de los Servicios Técnicos Forestales descentralizados. México, fotocopiado, 1992.

7. Instituto de Recursos Mundiales en colaboración con Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. 1991. México, Instituto Panamericano de Geografía e Historia.
 
 


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