Una historia de éxito: Solucionar un problema con la calidad del agua en una comunidad indígena

La Sierra Norte de Oaxaca es una región montañosa con comunidades Zapotecas y Chinantecas dispersas. La comunidad de La Nevería tiene 27 familias. Los residentes de esta zona dicen que hay casi tantas casas desocupadas como ocupadas, debido a la migración a las ciudades y a Estados Unidos o lo que ellos llaman el otro lado.

En verano de 2006, el equipo GEM-TIES completó el reconocimiento y las actividades de planeación participativa en la parte alta de la cuenca del Río Grande y realizaron reuniones comunitarias y talleres en La Nevería sobre monitoreo de agua y evaluación de la calidad del agua superficial. Aunque la mayoría de las muestras confirmaron que se trataba de agua limpia, un depósito de agua potable y el manantial que lo alimenta mostraron niveles elevados de bacterias coliformes. Se cree que la causa de esto era la presencia de una pequeña cantidad de ganado. Un tratamiento simple, que consistió en limpiar el depósito y colocar un cerco vivo para mantener el ganado alejado del depósito y del manantial dio como resultado un nivel aceptable de bacterias.

La calidad de la superficie del agua es importante en La Nevería debido a que la principal cosecha comercial de la comunidad es el berro (Nasturtium officinale), una hierba acuática que crece en arroyos y se come cruda. Dieciocho de las 27 familias de la comunidad venden berros en Oaxaca; así, garantizar una cosecha segura es muy importante para mantener una vida sustentable en la comunidad.

USAID proporciona apoyo a la asociación UWSP-ERA-ITESM-UACh de capacitación, pasantías y becarios (TIES por sus siglas en inglés) para el proyecto de "Capacitación para el manejo saludable de cuencas en la Sierra Norte de Oaxaca".

Esta asociación empezó en 2005, y hasta ahora ha logrado la construcción de capacidades que permitirá a una docena de comunidades en la parte alta de la cuenca del Río Grande continuar las evaluaciones de la calidad del agua después de que el proyecto haya terminado.

Los planes para que el proyecto perdure incluyen implementar iniciativas dirigidas por ciudadanos para mantener las cuencas saludables e ingresos sostenibles. El éxito de esta asociación se puede atribuir al uso de un proceso colaborativo y participativo de construcción local de capacidades enfocado a las necesidades de la comunidad. Este modelo tiene el potencial de ser exitoso en cualquier otra parte de México