NECESIDAD DE UNA ESTRATEGIA DE PARTICIPACIÓN
SOCIAL EN LAS ANP’s DE MÉXICO
Raúl Benet, con la colaboración de Denise Soares y Maira Setién
Algunas de las áreas consideradas en este documento:
Pantanos de Centla
Zempoala Chichinautzin
La Sepultura
La Encrucijada
Sierra Gorda
Alto Golfo – Delta del Colorado
Los Tuxtlas
Tehuacán-Cuicatlán
Sierra de Álamos
Sierra de Huautla
Cuatro Ciénegas
ANTECEDENTES Y EXPERIENCIA SOBRE PARTICIPACIÓN SOCIAL DESDE LA PERSPECTIVA NACIONAL
En las Áreas Naturales Protegidas (ANPs), a menudo se viven conflictos entre los objetivos de conservación de los recursos naturales y los de desarrollo de las poblaciones que habitan en o en torno a ellas. La importancia de la conservación ambiental, que en muchas ocasiones ha implicado la exclusión de la gente, ahora, en el marco de la sustentabilidad, debe dar paso a un énfasis más amplio en la participación social en el uso sustentable de los recursos naturales.
A partir de las experiencias y aprendizaje generados por los proyectos de Vida Silvestre, Proders, Prodeplan, Prodefor, Procymaf, Pronare y otros de la SEMARNAP y en general de las experiencias de conservación y manejo de áreas y recursos naturales, las autoridades ambientales, los administradores de las reservas, y otras instancias involucradas en la conservación ambiental, han ido transformando su visión de la participación social como un requisito, una imposición o un ejercicio retórico, y se han empezado a dar cuenta del inmenso potencial que significa contar con la participación social en la instrumentación de las también inmensas tareas que la conservación ambiental implica. Tiende a modificarse la visión que se tenía de las comunidades como ‘depredadores’, o en el mejor de los casos como ‘usuarios’ y ‘clientes’, a verlos como actores fundamentales en las tareas de la conservación. Se empieza a concebir a las poblaciones no sólo en términos de problema –crecimiento demográfico, grados insostenibles de uso de los recursos, impacto ambiental, conflicto-, sino como recurso –de organización, de gestión, de conocimiento, experiencia y capacidad, de promoción, de demanda, de instrumentación, de legitimidad y apropiación-. Hoy se empieza a concebir la participación de la gente como columna vertebral de las acciones de conservación. También se ha empezado a reflexionar sobre la necesidad de reconceptualizar la forma en que se definen las actividades sustentables y las que no lo son, reconsiderando la posibilidad de incluir dentro del concepto de sustentabilidad, bajo determinadas condiciones, actividades como la roza y la milpa misma, al incluir dimensiones más amplias que la mera perspectiva agronómica en el análisis. Por su parte, las comunidades han empezado a incorporar o reconocer los objetivos de la conservación en su propia agenda de intereses, y se han empezado a gestar los procesos tecnológicos, instrumentos financieros y legales, y espacios de organización que habrán de derivar en procesos de transformación o adecuación de las actividades productivas en direcciones sustentables.
El propósito de una EPS es contribuir en la dirección de desarrollar los espacios, la capacidad, los instrumentos y los mecanismos para facultar la participación plena de la sociedad en las tareas del desarrollo sustentable, en el ámbito de las ANPs. Entre las acciones propuestas en este sentido, está la revisión de la figura de Consejos Técnicos Asesores, replanteando sus funciones de acuerdo a las especificidades de cada ANP, fortaleciendo el papel que como consejeros en aspectos técnicos les corresponde, así como la creación de espacios de participación a nivel local, tales como comités comunitarios u otras figuras de participación concertadas con las comunidades para el manejo de los recursos naturales, comités regionales y comités de grupos y asociaciones de productores para el mismo fin. Un antecedente de estos consejos regionales es la experiencia en la reserva de Los Tuxtlas, en donde existe un Consejo de la Reserva, con dos Sub Consejos Regionales y un Consejo General. Estos comités permitirán la consolidación de cuadros medios y de base, de liderazgos y capacidades locales, serán conductos para la canalización de la demanda comunitaria de acciones y proyectos, y constituirán mecanismos de enlace entre las iniciativas y proyectos de las dependencias de los diferentes niveles de gobierno, la dirección de la reserva, los proyectos de desarrollo e inversión, y las propias comunidades, dentro de una perspectiva regional. Consecuentemente, se plantea fortalecer y favorecer la capacidad de las comunidades, las organizaciones civiles y sociales, y los gobiernos locales, para participar en la concepción, gestión, toma de decisiones e instrumentación de acciones de la propia reserva, para lo cual se propone la creación, a mediano plazo, de una instancia complementaria a la dirección de la reserva, materializada en un consejo colegiado de dirección, con representación comunitaria y regional, para acordar e instrumentar directrices, lineamientos y proyectos dentro del las ANPs, manteniéndose el carácter de la dirección de la reserva como una representación del gobierno federal como garante de la observancia de los lineamientos a nivel nacional y de los asuntos institucionales.
Es insoslayable que la marginación, los conflictos (principalmente por la tierra y recursos), la falta de acceso a opciones tecnológicas sustentables y a fuentes de bienestar social, la falta de valoración y reconocimiento de los conocimientos y prácticas locales, y una escasa cultura ambiental, aunadas a intereses, programas e inversiones contradictorios con la conservación, (como el apoyo desproporcionado a la ganadería extensiva en reservas como Chichinautzin y Pantanos de Centla, o el ‘perverso’ procampo antiforestal) continúan favoreciendo un uso no sustentable de los recursos, y en consecuencia, que las tasas de deterioro ambiental siguen en aumento. Es muy difícil que las comunidades se apropien cabalmente de los objetivos de la conservación y demanden acciones de este tipo, mientras las actividades de conservación mismas siguen constituyendo una carga o significando un costo para las comunidades (un ejemplo es la pérdida de empleos al prohibir actividades extractivas, como en el caso de la extracción de yeso en la reserva de Cuatro Ciénegas, Coah., y en general el establecimiento de prohibiciones de aprovechamiento en las zonas), sin mecanismos previos de compensación o alternativas de desarrollo que permitan transformar las actividades productivas en direcciones sustentables, que permitan reducir la presión sobre los recursos naturales sin empeorar aun más las precarias condiciones que se viven en muchas de las comunidades. Consecuentemente, un componente fundamental para la participación social en la conservación de las ANPs debe ser el de generar, promover y gestionar alternativas sustentables de acceso a fuentes de ingreso o bienestar, apropiadas y apropiables desde la perspectiva cultural y económica de las propias comunidades; alternativas que contribuyan al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de la reserva y sus zonas circundantes con el logro de beneficios sociales tangibles y concretos a través de su participación en proyectos sustentables. La mención de ‘alternativas sustentables apropiadas y apropiables’, se refiere a la ineludible necesidad de partir de los procesos cotidianos, la cultura, la organización e incluso los modos de producción tradicionales en el momento de analizar las opciones y de diseñar las acciones. Una estrategia viable para esta tarea es la de generar mecanismos e instrumentos que permitan establecer acuerdos y relaciones contractuales entre productores locales u organizaciones de productores regionales e instancias gubernamentales y privadas para la sustitución o adecuación de prácticas no sustentables por otras que sí lo sean, estableciendo expresamente espacios para la coordinación interinstitucional y la confluencia de inversión pública y privada para el financiamiento y desarrollo tecnológico de tales opciones. Esta propuesta incluye destinar recursos para el desarrollo y la gestión de tales mecanismos y espacios.
También es difícil que las comunidades habitantes o aledañas a las reservas participen en procesos de transformación hacia actividades productivas sustentables cuando existen fuertes conflictos entre o al interior de las propias comunidades. Aunado a los conflictos de intereses y de grupos, son frecuentes los casos de manipulación para fines de control político y económico a la que han estado sujetas muchas comunidades. En este sentido, un componente importante para lograr la participación social en la conservación y uso sustentable de los recursos naturales es el de análisis y contribución para la resolución o atención de los conflictos, particularmente de aquellos que derivan en deterioro de los recursos o que impiden que la gente se incorpore a procesos de desarrollo sustentable. En cuanto a la problemática relativa a las estructuras de control y manipulación arraigadas en las comunidades, se debe incluir un enfoque equitativo y respetuoso de las dinámicas locales, identificando y considerando a los grupos marginados y observando criterios de género en las acciones de diagnóstico, capacitación, seguimiento, apoyo, ‘empoderamiento’, etc., así como en las estructuras de participación. Es necesario generar estudios de base, así como capacidad y sensiblilización a nivel local y regional para llevar a cabo estas tareas.
El papel de la sociedad en la conservación de los recursos no se restringe al nivel comunitario, local o regional. Los esfuerzos de conservación de los últimos años han mostrado que es indispensable el involucramiento de grandes empresas, como Pemex y la Comisión Federal de Electricidad, así como los medios de comunicación y empresas privadas y fundaciones nacionales y extranjeras, en el manejo y conservación de las áreas naturales protegidas. Esto es particularmente importante en reservas como Pantanos de Centla, en Tabasco, en donde la paraestatal petrolera tiene instalados 55 campos petroleros y 295 pozos dentro del área de la reserva. Una estrategia de participación social en las ANPs debe incluir un componente de promoción, desarrollo y reconocimiento de la corresponsabilidad en todos los niveles de la sociedad en las tareas de conservación de la naturaleza, que contribuya por un lado a revertir los impactos negativos de las actividades industriales y extractivas sobre los recursos naturales, y por otro que permita generar inversión y empleo en actividades sustentables, particularmente en el ámbito de las reservas naturales. Una forma de desarrollar acuerdos en este sentido, es partir de la valoración de los servicios y costos ambientales a nivel de la reserva, estableciendo consecuentemente mecanismos de recaudación o compensación en los niveles correspondientes para la canalización de fondos al financiamiento de convenios de DS a niveles regional y local, en y en torno a las ANPs.
Algunas de las causas subyacentes en los procesos de degradación de los recursos naturales son la falta de conocimiento y educación sobre los impactos de las actividades productivas, el desconocimiento de las leyes y los reglamentos relevantes a este nivel, la falta de conocimiento de opciones tecnológicas para el desarrollo sustentable, y la no incorporación de los valores de los servicios ambientales en las decisiones económicas y políticas. El proceso de participación social en la conservación de los recursos naturales requiere ser acompañado y facilitado mediante una estrategia amplia de comunicación y formación ambiental, dirigida a todos los niveles y de largo plazo. Un componente crucial de esta etapa en el manejo de las ANPs es el apoyo a las reservas para instrumentar estrategias de comunicación y formación ambiental con contenidos y formatos apropiados y relevantes al nivel de la propia reserva, reconociendo que en cada una de las regiones existen condiciones sociodemográficas, ecológicas, culturales y políticas diferentes. Esta estrategia debe promover además un cambio en la percepción del público, las instituciones, las empresas y las propias comunidades respecto al valor de las estructuras y funciones naturales de los ecosistemas protegidos.
Convencionalmente, la unidad de negociación y planeación es la comunidad o partes de ella. Sin embargo, por lo general una comunidad aislada no puede abarcar las tareas involucradas en la conservación de un ecosistema, o de emprender un conjunto diversificado de actividades productivas y de restauración ecológica. A menudo estas tareas trascienden las posibilidades locales para movilizar los recursos y las capacidades de gestión. Por otro lado, para el desarrollo de alternativas tecnológicas sustentables la escala de comunidad puede ser inadecuada. En consecuencia, el nivel de acción y planeación debe contemplar una lógica regional desde el comienzo, aun cuando la instrumentación de proyectos y de fortalecimiento de capacidades y estructuras de participación se lleven a cabo a nivel de comunidades locales.
Acciones de atención a grupos marginados e indígenas
La incorporación de un esquema de gestión y manejo de áreas protegidas sustentado en la planeación participativa, coadyuvando la protección ambiental con el desarrollo socioeconómico de las comunidades marginadas ubicadas en dichas regiones y reconociendo sus necesidades, conocimientos y soluciones a la problemática ambiental, está ganando cada vez más espacios y planteándose como una novedosa y eficaz estrategia para revertir las tendencias de degradación y deterioro de los ecosistemas y empobrecimiento de las comunidades.
En ese sentido los Planes de Manejo de la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda, en Querétaro, de la Reserva de Pantanos de Centla, en Tabasco; de la Reserva de la Biosfera de los Tuxtlas, constituyen experiencias de participación y gestión comunitarias en las cuales la consulta, la experiencia, la participación y el consenso entre los sectores productivos, las instancias de gobierno y la sociedad civil fueron las constantes. En dichos instrumentos quedaron plasmados proyectos culturales, sociales y productivos locales y regionales y en ese sentido pueden constituirse en eficaces herramientas para contrarrestar la severa problemática socioambiental que enfrentan las reservas.
Los Tuxtlas: acelerado proceso de cambio del uso del suelo, con pérdida de áreas con vocación forestal; ganadería extensiva; procesos agrícolas altamente dependientes de insumos (agroquímicos); erosión; contaminación de aguas; incendios forestales; manejo de residuos sólidos; sobreexplotación de especies de interés cinegético; ausencia de una planeación ambiental en las actividades turísticas.
Cuatro Ciénegas: sobreexplotación de especies de interés cinegético, especialmente de caza mayor; cambio del uso del suelo: matorral desértico a zonas de cultivo; saqueo y destrucción de fósiles y artefactos prehispánicos; pesca predatoria de especies endémicas acuáticas; alteración de fuentes de agua y patrón de drenaje por proyectos de irrigación, erosión por apertura de caminos; manejo de desechos sólidos; incendios.
Reserva del Alto Golfo y Delta del Río Colorado: sobreexplotación pesquera; sobreexplotación de especies de interés cinegético, especialmente de caza mayor; contaminación de los cuerpos de agua por agroquímicos y descargas industriales; reducción del aporte de agua dulce en el río Colorado; procesos agrícolas altamente dependientes de insumos (agroquímicos); desarrollo de centros urbanos; ausencia de una planeación ambiental en las actividades turísticas.
Pantanos de Centla: contaminación de los cuerpos de agua por aguas residuales, petróleo, agroquímicos, metales y desechos industriales; relleno de áreas inundables para desarrollo de la ganadería; extracción ilegal de flora y fauna silvestre;desvío de cauces y descarga de agua dulce; carencia de mecanismos de coordinación que integren y fortalezcan las ANPs, para dar cumplimiento al objetivo de conservación y desarrollo socio-económico, lo que ha generado rechazo de las comunidades; deficiente calidad y mecanismos de información y comunicación, generando confusión e incertidumbre; expansión de las actividades agropecuarias; industrialización; caza furtiva; falta de cultura ambiental y crecimiento urbano acelerado; no se ha cristalizado, de forma concreta, los beneficios que traerían la creación de la reserva.
La Encrucijada: deforestación; cambio de uso del suelo; ganadería extensiva; erosión; incendios; represamiento y desviación de ríos; colonización irregular en partes altas y laderas; contaminación por agroquímicos, materia orgánica e hidrocarburos; introducción de especies exóticas; agricultura de temporal inadecuada; saqueo de especies en riesgo, madera y palma shate.
Banco Chinchorro: blanqueamiento de corales; contaminación por basura; sobreexplotación pesquera; explotación de especies amenazadas de extinción; pesca ilegal; recolección ilegal de especies, sobre todo por turistas; artes de pesca inadecuadas (explosivos, trampas); falta de reglamentación, control y vigilancia, manejo desordenado del turismo.
Sierra de Alamos: modificación del entorno por construcción de presas y sistemas hidráulicos (control de avenidas, generación de energía eléctrica y riego); explotación forestal; construcción de carreteras; desmontes y desvíos de corrientes, contaminación por abuso de agroquímicos en la planicie costera; desechos mineros en los Altos; uso de herbicidas en campañas antinarcóticos; desechos domésticos y descarga de aguas residuales.
La Sepultura: deforestación de los ambientes naturales; erosión; carencia de investigaciones sobre la biodiversidad local y regional; carencia de estudios sobre la calidad y cantidad disponible de agua y el arrastre de sólidos suspendidos.
Zempoala-Chichinautzin: modificación del entorno por desecación; deforestación; construcción de carreteras; crecimiento poblacional; erosión; abatimiento de manantiales; extracción ilegal de flora, fauna silvestre y tierra; caza furtiva; ganaderización; incendios provocados; cambio de uso del suelo; presión en el uso del suelo por los elevados precios derivados de las actividades de bienes raíces.
Cuicatlán-Tehuacan: cambio de uso del suelo por expansión de agroindustrias y agricultura de temporal de bajo rendimiento; contaminación de suelos y mantos freáticos; sobrepastoreo en matorral xerófilo por ganadería caprina extensiva; deforestación de bosques templados de pino y encino, en las partes altas; extracción forestal no maderable; desertificación causada por deforestación y sobrepastoreo; erosión de los suelos.
Sierra de Huautla La puesta en operación de programas agropecuarios no sustentables por parte de entidades estatales; la intromisión de especies exóticas de ganado y cultivos agrícolas así como la gran cantidad de agroquímicos (plaguicidas, fertilizantes). La carencia de fuentes de empleo en la región, ocasiona que se utilicen ciertas especies de la flora y fauna, tanto para autoconsumo como para su comercialización. La carencia de una clara definición en cuanto a las responsabilidades de manejo a nivel federal, y la existencia de intereses a nivel estatal constituyen un obstáculo para la promoción de la participación social en el manejo del ANP.
Los problemas con mayor incidencia en las ANPs mencionadas son:
. disminución en la calidad y cantidad de agua
. cambio de uso del suelo
. ganadería extensiva de bajo rendimiento y alto impacto ambiental
. contaminación por agroquímicos
. extracción ilegal de fauna y flora
. incendios provocados
Esta es la problemática identificada a partir de fuentes secundarias.
Habría que profundizar el diagnóstico con visitas a campo
y aplicación de metodologías participativas de evaluación
de la problemáticas particulares en cada reserva. A partir de ello
se diseñarán las estrategias para dar respuestas a los problemas
específicos.
En cinco de las ANPs encontramos poblaciones con altos y muy altos índices
de marginación:
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| Jalpan de Serra | Sierra Gorda | Querétaro | 21,671 | 0.57027 | Alto |
| Arroyo seco | Sierra Gorda | Querétaro | 13,203 | 0.65031 | Alto |
| Landa de Matamoros | Sierra Gorda | Querétaro | 18,848 | 1.02013 | Muy alto |
| Pinal de Amoles | Sierra Gorda | Querétaro | 26,864 | 1.33843 | Muy alto |
| San Joaquín | Sierra Gorda | Querétaro | 7,490 | 0.66904 | Alto |
| Ocuilan | Zempoala | México | 22,869 | -0.00395 | Medio |
| Tehuacán | Tehuacán Cuicatlán | Puebla | 190,468 | -0.73210 | Medio |
| Atexcal | Tehuacán Cuicatlán | Puebla | 3,026 | 0.04230 | Medio |
| Zapotitlán | Tehuacán Cuicatlán | Puebla | 8,132 | 0.24702 | Medio |
| Caltepec | Tehuacán Cuicatlán | Puebla | 4,837 | 0.68275 | Alto |
| San Gabriel Chilac | Tehuacán Cuicatlán | Puebla | 11,790 | 0.14476 | Medio |
| San José Miahuatlán | Tehuacán Cuicatlán | Puebla | 10,285 | 0.61868 | Alto |
| Zinacatepec | Tehuacán Cuicatlán | Puebla | 11,976 | -0.01052 | Medio |
| Ajapan | Tehuacán Cuicatlán | Puebla | 42,183 | 1.43430 | Muy alto |
| Coxacatlan | Tehuacán Cuicatlán | Puebla | 17,399 | -0.19492 | Medio |
| San Lucas Zoquiapam | Tehuacán Cuicatlán | Oaxaca | 6,139 | 1.63191 | Muy alto |
| Mazatlán V. de Flores | Tehuacán Cuicatlán | Oaxaca | 13,102 | 1.55274 | Muy alto |
| Concepción Pápalo | Tehuacán Cuicatlán | Oaxaca | 3,382 | 0.60120 | Alto |
| Santa Ma. Pápalo | Tehuacán Cuicatlán | Oaxaca | 1,958 | 1.19426 | Muy alto |
| San Juan Tepeuxila | Tehuacán Cuicatlán | Oaxaca | 3,045 | 0.59997 | Alto |
| Santos Reyes Pápalo | Tehuacán Cuicatlán | Oaxaca | 2,300 | 1.18677 | Muy alto |
| San Juan Quiutepec | Tehuacán Cuicatlán | Oaxaca | 2367 | 0.84792 | Alto |
| Santiago Nacaltepec | Tehuacán Cuicatlán | Oaxaca | 2700 | 0.39807 | Alto |
| Soteapan | Los Tuxtlas | Veracruz | 28,888 | 1.57981 | Muy alto |
| Mecayapan | Los Tuxtlas | Veracruz | 22,764 | 1.39685 | Muy alto |
| Pajapan | Los Tuxtlas | Veracruz | 13,073 | 1.24580 | Muy alto |
| Acapetahua | La Encrucijada | Chiapas | 25,647 | 0.46185 | Alto |
| Huixtla | La Encrucijada | Chiapas | 47,644 | -0.25106 | Medio |
| Mapaztepec | La Encrucijada | Chiapas | 39,293 | 0.18662 | Medio |
Resumen de la problemática relacionada con aspectos sociales
en las ANPs
| ASUNTO | ANPs AFECTADAS | COMENTARIOS GENERALES |
| Elevado Indice de Marginación de los municipios | Cuicatlán-Tehuacan, Sierra Gorda, LosTuxtlas, La Encrucijada | Las tres primeras reservas, aunado a los elevados índices de marginación, están habitadas por grupos indígenas (mazatecos, cuicatecos, otomíes, nahuas y popolucas), por ello la región merece especial atención para el desarrollo de proyectos de pueblos indígenas y marginados. En Cuicatlán-Tehuacan se ubican nueve municipios con niveles de marginación alto y muy alto. En Sierra Gorda, de los cinco municipios de la reserva que integran la lista de región de atención prioritaria, tres tienen niveles de marginación muy alto y dos, alto. En los Tuxtlas hay tres municipios con niveles de marginación muy alto. En la Sepultura no hay la presencia significativa de grupos indígenas, sin embargo presenta un municipio de 25,647 habitantes (Acapetahua) con alto nivel de marginación y dos con medio. |
| Reducción de la calidad y cantidad de recursos hídricos | Sierra Gorda, Tuxtlas, Cuatro Cienégas, Alto Golfo y Delta del Río Colorado, Pantanos de Centla, La Encrucijada, Banco Chinchorro, Sierra de Álamos, La Sepultura, Zempoala-Chichinautzin, Cuicatlán-Tehuacan, Sierra de Huautla | A partir de los diagnósticos regionales se profundizará en las causas que concurren al deterioro de los cuerpos de agua de las reservas. Esta problemática podrá implicar la concertación entre actores en regiones de planeación más amplias que el espacio de cada reserva, visto que actividades en la parte alta de las cuencas afectarán a los cursos de agua al interior de las ANPs. |
| Cambio en el uso del suelo | Tuxtlas, Alto Golfo y Delta del Río Colorado, Pantanos de Centla, La Encrucijada, Sierra de Álamos, Zempoala-Chichinautzin, Cuicatlán-Tehuacan, Sierra de Huautla | Los móviles del cambio de uso del suelo en estas ANPs están asociados a procesos de ganaderización, expansión de la agricultura y desarrollo de fraccionamientos. Los diagnósticos locales deberán aclarar los actores involucrados en dichas actividades y el proceso de concertación tendrá como eje la construcción de alternativas productivas menos costosas a nivel ecológico y social. |
| Ganadería extensiva de bajo rendimiento y alto impacto ambiental | Los Tuxtlas, Pantanos de Centla, La Encrucijada, La Sepultura, Zempoala-Chichinautzin, Cuicatlán-Tehuacan, Sierra de Huautla, | Los diagnósticos locales evidenciarán las alternativas de manejo de la ganadería que ya se están llevando a cabo en distintas zonas. Hay que adaptar y proponer para cada región, de acuerdo a sus especificidades, modelos ganaderos sustentables desde la perspectiva económica, ecológica y cultural. |
| Contaminación por agroquímicos | Tuxtlas, Alto Golfo y Delta del Río Colorado, Pantanos de Centla, La Encrucijada, Sierra de Álamos, Cuicatlán-Tehuacan | A partir de los diagnósticos se podrá distinguir los actores involucrados en dicha actividad (comunidades con agricultura de subsistencia o agroindustrias). Las estrategias para contrarrestar el problema deben ser diferenciadas y planteadas desde una perspectiva de un cambio gradual hacia prácticas menos contaminantes. |
| Extracción ilegal de flora, fauna y suelo | Sierra Gorda, Tuxtlas, Pantanos de Centla, La Encrucijada, Zempoala-Chichinautzin, Banco Chinchorro, Tehuacán-Cuicatlán | Muchas de las especies extraídas ilegalmente están en la lista de las especies amenazadas de extinción. Habría que plantearse una estrategia con un componente de urgencia para atacar ese problema al más corto plazo posible. |
| Incendios provocados | Sierra Gorda, Tuxtlas, Cuatro Ciénegas, La Encrucijada, Zempoala-Chichinautzin | Esa problemática está asociada a otras, tales como cambio de uso del suelo, ganadería extensiva, reducción de la calidad y cantidad de recursos hídricos. Por ello, logrando reducir la tasa de hectáreas quemadas al año en cada reserva se estará contribuyendo a aminorar los problemas asociados. Asimismo los diagnósticos locales deberán revelar con mayor precisión las causas asociadas a la quema para las zonas de estudio, brindando herramientas para el aterrizaje de estrategias. |
Anexo: Matrices de población y problemática
por reserva, para algunas de las reservas consideradas en el proyecto
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| Pantanos
de Centla"
302,706-62-50 hectáreas dos zonas núcleo 57,738-00-00 Has y 75,857-12-50 Has; zona de amortiguamiento con una superficie de 169,111-50-00 Has |
Centla | 11,079 |
EJIDO TRES BRAZOS
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La población indígena acorde a la información proporcionada por el Instituto Nacional Indigenista representa un 46.8% de la población total de la Reserva agrupados en 19 comunidades, dentro de las que resaltan Quintín Arauz, Tres Brazos, Chichicastle, etc. Predomina la lengua Maya - Chontal aunque existen algunos hablantes de Chol. El resto de los poblados o son mestizos o han perdido la lengua indígena como lengua franca |
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POBLADO QUINTÍN
ARAUZ
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| Jonuta |
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COL. NUEVA ESPERANZA
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R/a RIVERA ALTA (SALSIPUEDES)
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| Macuspana |
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RIVERA ALTA 1a SECCIÓN
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RIVERA ALTA 2a SECCIÓN
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RIVERA ALTA 3a SECCIÓN
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BOCA DE PANTOJA
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CHICHICASTLE 1a SECCIÓN
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CHICHICASTLE 2a SECCIÓN
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CHICHICASTLE 2a SECCIÓN
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LAS PORFIAS
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SAN JOSÉ DE SIMÓN
SARLAT
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TABASQUILLO 1a SECCIÓN
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TABASQUILLO 2a SECCIÓN
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POTRERILLO
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BUENAVISTA
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R/a MIGUEL HIDALGO 1a
SECCIÓN
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R/a MIGUEL HIDALGO 2a
SECCIÓN
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Actividad petrolera en Pantanos de Centla
| UBICACIÓN | CAMPOS | POZOS | E. RECOLECC. | LÍNEAS DE DESCARGA | CABEZALES | DUCTOS PRINCIPALES | ||||
| P | C | T | PT | SC | ||||||
| Zona Núcleo I |
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| Zona Núcleo II |
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| Zona de Amortiguamiento |
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| Sierra de Alamos-Río Cuchujaqui" con una superficie total de 92,889-69-41.5 ha |
432 (inegi 1990) |
No hay dentro de la reserva, pero dentro del área de influencia existen las etnias Guarijío y Mayo | Aunque el municipio de Alamos no aparece como de alta marginalidad en los estudios de Sedesol, las comunidades dentro de la reserva carecen de drenaje, energía eléctrica, agua entubada, comuncaciones, etc. | la Ciudad
de Alamos con 6,000 habitantes, La Labor de Santa Lucía con 136
y las cabeceras de los Ejidos: La Aduana con 268, Tetajiosa con 38, Guirocoba
con 192 y Agua Caliente con 141. ejercen presión sobre los recursos
en el Area, al aprovecharlos como su único medio de subsistencia,
aún sin tener ningún tipo de derecho de propiedad.
Uno de los principales problemas es la inseguridad que manifiestan algunos de los propietarios dentro de la reserva, ya sea porque en algunos ejidos aún no se le han definido límites o éstos se encuentran traslapados (dotados 2 veces a diferentes grupos) con ejidos o con predios privados. Respecto a los particulares, existen predios que no tienen regularizada su documentación, lo que ocasiona falta de interés para realizar inversiones en infraestructura al no contar con un certificado de inafectabilidad; la inseguridad en la propiedad de la tierra, provoca procesos de aprovechamiento intensivos y extensivos de los recursos naturales con que cuentan, con su consecuente agotamiento, empobrecimiento y deterioro de los mismos |
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| Alamos
31 localidades, las 6 más importantes se muestran. La ciudad de Alamos, con 6000 habitantes, se encuentra en los límites de la reserva |
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| Santa Bárbara |
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| Cuchujaqui |
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| Navojoa | |||||||
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| Alto
Golfo y Delta del Río Colorado
comprende una superficie de 934,756-25-00 ha, de las cuales 164,779-75-00 ha son zona núcleo (17.5%) y 770,976-50-00 ha (82.5%) es zona de amortiguamiento. En relación al área total de la Reserva, el 60% son áreas marinas y el 40% son áreas terrestres |
Puerto Peñasco | Son | Puerto
Peñasco
(en la zona de influencia) |
Puerto Peñasco presenta un total de 26,141 habitantes (INEGI, 1991b) y | Cucapá
O’odham |
Actualmente,
debido a la presencia de presas en la parte alta de la cuenca y a la desviación
de los afluentes de agua al Río Colorado, los Cucapá, han
abandonado la agricultura. Los peces que capturaba con arpones, redes y
trampas están casi extintos en el área, así como la
mayoría de los animales que cazaban con sus arcos y flechas. Con
la sequía progresiva del delta, los Cucapá de la parte Sur
están sufriendo no sólo la desaparición de su antigua
forma de vida, sino la desaparición de todo un ecosistema con el
cual estuvieron en armonía por casi 2000 años (Bendímez-Patterson,
1991, Alvarez de Williams, 1989).
Los O’odham han sufrido la fragmentación de su hábitat por el establecimiento de la frontera entre México y Estados Unidos. Las comunidades del lado mexicano están imposibilitadas para acceder a sus sitios ceremoniales, que están siendo cercados y comercializados. Es importante asegurarse que el decreto de ANP no imponga nuevas restricciones al territorio de los indígenas O’Odham |
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| San Luis Río Colorado | El Golfo de Santa Clara, Luis Encinas Jhonson, Mesa Rica, El Doctor y Flor del Desierto | En la reserva habitaban en 1990 alrededor de 2,000 personas, El Golfo de Santa Clara es la población más importante (75% de la población del interior de la Reserva) | |||||
| Mexicali | BC | Salinas de Ometepec, Playa Blanca y Playa Paraíso | Playa
Blanca y Playa Paraíso son campos turísticos que forman parte
de un conjunto de 13 campos localizados al norte del Puerto de San Felipe,
B.C., cuya población varía de acuerdo a la temporada.
El Puerto de San Felipe (en la zona de influencia) tiene una población total de 9,263 (INEGI, 1991a). |
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| Corredor
Biológico Chichinautzin
37302 ha. (según datos de la dirección de la reserva) |
Huitzilac | Huerto de San Pedro, Monte Bello, San Jose de la Montaña, Guayacahuala, Atlixtac, Coajomulco, Tres Marias, Cruz del Marquez, Fierro del Toro, Huitzilac | 53,865 (Inegi, 1991) | Grupos nahuatls | A nivel municipal, sólo Ocuilan, en el Estado de México, es considerado como altamente marginado, pero a nivel comunitario, las comunidades de Santo Domingo Ocotitlán y San Andrés de la Cal, entre otras, padecen de altos índices de marginación | Cambio de uso de suelo para actividades agropecuarias y desarrollo urbano, contaminación, impacto ambiental de actividades turísticas, ganadería no sustentable, incendios provocados por fraccionadores y ganaderos |
| Cuernavaca | Ocotepec, Ahuatepec, Antonio Barona, Santa Maria Ahuacatitlán | |||||
| Tepoztlan | San Juan Tlacotenco, Sto Domingo Ocotitlán, Sta Catarina, Tepoztlán, San Andrés de la Cal, Acolapan, Amatlán, Izcatepec, Santiago Tepetlapa | |||||
| Jiutepec | ||||||
| Tlanepantla | ||||||
| Totolapan |
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| Yautepec |
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| Tlayacapan |
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| Ocuilan |
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| Milpa Alta | ||||||
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| Banco Chinchorro | Othón P.Blanco | Un destacamento de la Armada de México. | 0 | No hay | No aplica | Actualmente la pesca ilegal de caracol rosado (Strombus gigas) y potencialmente si el turismo crece de manera descontrolada. |
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| La
Encrucijada
Sup total del ANP: 144,868 ha Superficie de la zona núcleo: 36,216 has |
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Pob en la reserva | Las principales
ciudades y pueblos en el ANP: La Palma, El Palmarcito, El Zapotal, Barra
de Zacapulco, El Castaño, Aztlán, Barra San Simón,
Barra San José y Chocohuital
Principales ciudades y pueblos en la zona de influencia: Pijijiapan, Mapastepec, Tapachula, Acapetahua, Huixtla, Villa Comaltitlán |
No hay comunidades indígenas en la reserva, sin embargo, algunas comunidades sufren niveles altos de marginación | Marginación | La Construcción
el Proyecto Plan Hidráulico de la Costa de Chiapas ha alterado ríos,
canales, terrenos pantanosos y ha traído como consecuencia impactos
en especies de importancia comercial.
Grupos de ejidatarios, por un lado, y de cooperativistas,
por otro, se disputan las lagunas para la pesca del camarón
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| Acapetahua | 13 |
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Alta | ||||
| Huixtla | 7 |
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Media | ||||
| Mapastepec | 15 |
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Media | ||||
| Mazatán | 11 |
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| Pijijiapan | 14 |
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| V. Comaltitlán | 4 |
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| Total | 64 | ||||||
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| Reserva
de la Biosfera Sierra de Huautla
59,030 has Se decreta sin áreas núcleo |
Amacuzac | Ciudades,
pueblos y otros asentamientos humanos principales en el Área:
Huautla, Ajuchitlán. Ciudades, pueblos y otros asentamientos humanos principales en la Zona de Influencia: Ixtlilco El Chico, Ixtlilco El Grande, Quilamula, Jojutla, Tlaquiltenango, Tilzapotla, Chinameca. |
No se tienen registradas, aunque en la región existen importantes comunidades nahuas | La puesta en operación de programas agropecuarios por parte de entidades estatales o federales sin consultar la tendencia que la región lleva hacia la conservación ecológica; aunado a lo anterior, la intromisión de especies exóticas de ganado y cultivos agrícolas así como la gran cantidad de agroquímicos (plaguicidas, fertilizantes). La carencia de fuentes de empleo en la región, ocasiona que se utilicen ciertas especies de la flora y fauna, tanto para autoconsumo como para su comercialización. La carencia de una clara definición en cuanto a las responsabilidades de manejo a nivel federal constituyen un obstáculo para la promoción de la participación en el manejo del ANP |
| Puente de Ixtla | ||||
| Jojutla | ||||
| Tlaquiltenango | ||||
| Tepalcingo | ||||
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Techuacán - Cuicatlán |
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Mazateco |
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