NECESIDAD DE UNA ESTRATEGIA DE PARTICIPACIÓN SOCIAL EN LAS ANP’s DE MÉXICO
 


Raúl Benet, con la colaboración de Denise Soares y Maira Setién


Algunas de las áreas consideradas en este documento:

Pantanos de Centla
Zempoala Chichinautzin
La Sepultura
La Encrucijada
Sierra Gorda
Alto Golfo – Delta del Colorado
Los Tuxtlas
Tehuacán-Cuicatlán
Sierra de Álamos
Sierra de Huautla
Cuatro Ciénegas

ANTECEDENTES Y EXPERIENCIA SOBRE PARTICIPACIÓN SOCIAL DESDE LA PERSPECTIVA NACIONAL

Los instrumentos de política y lineamientos vigentes en cuanto al manejo de los recursos naturales reconocen que una de las dimensiones fundamentales, a la vez reto y fortaleza de la sustentabilidad, es la participación social para la gestión y manejo de los recursos naturales, buscando estrategias de desarrollo culturalmente apropiadas y apropiables, que sean capaces de responder a las necesidades de mantener los procesos ecológicos esenciales para la manutención de todas las formas de vida y lograr elevar la calidad de vida de la gente. La noción de sustentabilidad ha sido adoptada por la legislación mexicana, con base en los requerimientos concretos de acciones y políticas específicas que permitan revertir el proceso de deterioro ambiental . (LGEEPA, Ley de Aguas Nacionales, Estrategia Mexicana para la Conservación de la Biodiversidad, Programa Nacional de Áreas Protegidas 1995 - 2000, Programas de Manejo de las Reservas, etc.)

En las Áreas Naturales Protegidas (ANPs), a menudo se viven conflictos entre los objetivos de conservación de los recursos naturales y los de desarrollo de las poblaciones que habitan en o en torno a ellas. La importancia de la conservación ambiental, que en muchas ocasiones ha implicado la exclusión de la gente, ahora, en el marco de la sustentabilidad, debe dar paso a un énfasis más amplio en la participación social en el uso sustentable de los recursos naturales.

     
Durante los últimos cinco años, a partir de la creación de la SEMARNAP y del desarrollo del Programa Nacional de Áreas Protegidas 1995 –2000, se han consolidado los mecanismos y se han internalizado e instrumentado los conceptos relativos al desarrollo sustentable en distintas instancias y niveles de gobierno. Por su parte, las organizaciones sociales, las universidades, las organizaciones civiles y las comunidades también han ido desarrollando y se han ido apropiando de los objetivos de la conservación y de desarrollo sustentable. Muestra de esto son los grupos cívicos tomando en sus manos actividades de conservación, restauración, planeación y educación ambiental en la reserva Chichinautzin Zempoala. Se han empezado a dar pasos en la dirección de articular la participación de la sociedad en la planeación y manejo de las ANPs. Ejemplos de estos esfuerzos son la elaboración participativa de los programas de manejo de las reservas ‘El Cielo’, ‘Manantlán’, ‘Sierra Gorda’, ‘Pantanos de Centla’ y ‘Los Tuxtlas’, dentro del contexto de las áreas naturales protegidas, o los procesos de apropiación de los principios de la sustentabilidad y la instrumentación de vastas acciones consecuentes con esos principios por parte de las comunidades forestales Chinantecas y Zapotecas, en Oaxaca, y de Nuevo San Juan en Michoacán, por mencionar sólo algunos casos. Sin embargo, la participación de las comunidades en el establecimiento y manejo del Sistema de Áreas Protegidas de México sigue siendo, en general, muy limitada. Los dueños y habitantes locales de las tierras siguen, en muchos de los casos, sin ver los beneficios directos derivados de la existencia de las áreas declaradas. Y en consecuencia, siguen optando por la transformación, y a menudo la degradación de las áreas en lugar de participar activamente en los esfuerzos de conservación.
     
Una de las causas subyacentes identificadas en el deterioro de los recursos naturales, es la carencia de mecanismos de valoración, reconocimiento e incorporación del manejo local y de los servicios y costos ambientales en las cuentas locales, estatales y nacionales. Las áreas naturales protegidas son entidades en que se puede desarrollar la metodología y establecer los mecanismos para reconocer los valores ambientales, constituyendo éste un mecanismo viable para el financiamiento de convenios a nivel comunitario y regional para el desarrollo sustentable.
     
 Reconceptualización de la participación social

A partir de las experiencias y aprendizaje generados por los proyectos de Vida Silvestre, Proders, Prodeplan, Prodefor, Procymaf, Pronare y otros de la SEMARNAP y en general de las experiencias de conservación y manejo de áreas y recursos naturales, las autoridades ambientales, los administradores de las reservas, y otras instancias involucradas en la conservación ambiental, han ido transformando su visión de la participación social como un requisito, una imposición o un ejercicio retórico, y se han empezado a dar cuenta del inmenso potencial que significa contar con la participación social en la instrumentación de las también inmensas tareas que la conservación ambiental implica. Tiende a modificarse la visión que se tenía de las comunidades como ‘depredadores’, o en el mejor de los casos como ‘usuarios’ y ‘clientes’, a verlos como actores fundamentales en las tareas de la conservación. Se empieza a concebir a las poblaciones no sólo en términos de problema –crecimiento demográfico, grados insostenibles de uso de los recursos, impacto ambiental, conflicto-, sino como recurso –de organización, de gestión, de conocimiento, experiencia y capacidad, de promoción, de demanda, de instrumentación, de legitimidad y apropiación-. Hoy se empieza a concebir la participación de la gente como columna vertebral de las acciones de conservación. También se ha empezado a reflexionar sobre la necesidad de reconceptualizar la forma en que se definen las actividades sustentables y las que no lo son, reconsiderando la posibilidad de incluir dentro del concepto de sustentabilidad, bajo determinadas condiciones, actividades como la roza y la milpa misma, al incluir dimensiones más amplias que la mera perspectiva agronómica en el análisis. Por su parte, las comunidades han empezado a incorporar o reconocer los objetivos de la conservación en su propia agenda de intereses, y se han empezado a gestar los procesos tecnológicos, instrumentos financieros y legales, y espacios de organización que habrán de derivar en procesos de transformación o adecuación de las actividades productivas en direcciones sustentables.

     
Los propósitos de una estrategia de participación social (EPS) en las ANPs

El propósito de una EPS es contribuir en la dirección de desarrollar los espacios, la capacidad, los instrumentos y los mecanismos para facultar la participación plena de la sociedad en las tareas del desarrollo sustentable, en el ámbito de las ANPs. Entre las acciones propuestas en este sentido, está la revisión de la figura de Consejos Técnicos Asesores, replanteando sus funciones de acuerdo a las especificidades de cada ANP, fortaleciendo el papel que como consejeros en aspectos técnicos les corresponde, así como la creación de espacios de participación a nivel local, tales como comités comunitarios u otras figuras de participación concertadas con las comunidades para el manejo de los recursos naturales, comités regionales y comités de grupos y asociaciones de productores para el mismo fin. Un antecedente de estos consejos regionales es la experiencia en la reserva de Los Tuxtlas, en donde existe un Consejo de la Reserva, con dos Sub Consejos Regionales y un Consejo General. Estos comités permitirán la consolidación de cuadros medios y de base, de liderazgos y capacidades locales, serán conductos para la canalización de la demanda comunitaria de acciones y proyectos, y constituirán mecanismos de enlace entre las iniciativas y proyectos de las dependencias de los diferentes niveles de gobierno, la dirección de la reserva, los proyectos de desarrollo e inversión, y las propias comunidades, dentro de una perspectiva regional. Consecuentemente, se plantea fortalecer y favorecer la capacidad de las comunidades, las organizaciones civiles y sociales, y los gobiernos locales, para participar en la concepción, gestión, toma de decisiones e instrumentación de acciones de la propia reserva, para lo cual se propone la creación, a mediano plazo, de una instancia complementaria a la dirección de la reserva, materializada en un consejo colegiado de dirección, con representación comunitaria y regional, para acordar e instrumentar directrices, lineamientos y proyectos dentro del las ANPs, manteniéndose el carácter de la dirección de la reserva como una representación del gobierno federal como garante de la observancia de los lineamientos a nivel nacional y de los asuntos institucionales.

     
Desarrollo sustentable y conservación ambiental

Es insoslayable que la marginación, los conflictos (principalmente por la tierra y recursos), la falta de acceso a opciones tecnológicas sustentables y a fuentes de bienestar social, la falta de valoración y reconocimiento de los conocimientos y prácticas locales, y una escasa cultura ambiental, aunadas a intereses, programas e inversiones contradictorios con la conservación, (como el apoyo desproporcionado a la ganadería extensiva en reservas como Chichinautzin y Pantanos de Centla, o el ‘perverso’ procampo antiforestal) continúan favoreciendo un uso no sustentable de los recursos, y en consecuencia, que las tasas de deterioro ambiental siguen en aumento. Es muy difícil que las comunidades se apropien cabalmente de los objetivos de la conservación y demanden acciones de este tipo, mientras las actividades de conservación mismas siguen constituyendo una carga o significando un costo para las comunidades (un ejemplo es la pérdida de empleos al prohibir actividades extractivas, como en el caso de la extracción de yeso en la reserva de Cuatro Ciénegas, Coah., y en general el establecimiento de prohibiciones de aprovechamiento en las zonas), sin mecanismos previos de compensación o alternativas de desarrollo que permitan transformar las actividades productivas en direcciones sustentables, que permitan reducir la presión sobre los recursos naturales sin empeorar aun más las precarias condiciones que se viven en muchas de las comunidades. Consecuentemente, un componente fundamental para la participación social en la conservación de las ANPs debe ser el de generar, promover y gestionar alternativas sustentables de acceso a fuentes de ingreso o bienestar, apropiadas y apropiables desde la perspectiva cultural y económica de las propias comunidades; alternativas que contribuyan al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de la reserva y sus zonas circundantes con el logro de beneficios sociales tangibles y concretos a través de su participación en proyectos sustentables. La mención de ‘alternativas sustentables apropiadas y apropiables’, se refiere a la ineludible necesidad de partir de los procesos cotidianos, la cultura, la organización e incluso los modos de producción tradicionales en el momento de analizar las opciones y de diseñar las acciones. Una estrategia viable para esta tarea es la de generar mecanismos e instrumentos que permitan establecer acuerdos y relaciones contractuales entre productores locales u organizaciones de productores regionales e instancias gubernamentales y privadas para la sustitución o adecuación de prácticas no sustentables por otras que sí lo sean, estableciendo expresamente espacios para la coordinación interinstitucional y la confluencia de inversión pública y privada para el financiamiento y desarrollo tecnológico de tales opciones. Esta propuesta incluye destinar recursos para el desarrollo y la gestión de tales mecanismos y espacios.

     
Resolución de conflictos y equidad en la participación

También es difícil que las comunidades habitantes o aledañas a las reservas participen en procesos de transformación hacia actividades productivas sustentables cuando existen fuertes conflictos entre o al interior de las propias comunidades. Aunado a los conflictos de intereses y de grupos, son frecuentes los casos de manipulación para fines de control político y económico a la que han estado sujetas muchas comunidades. En este sentido, un componente importante para lograr la participación social en la conservación y uso sustentable de los recursos naturales es el de análisis y contribución para la resolución o atención de los conflictos, particularmente de aquellos que derivan en deterioro de los recursos o que impiden que la gente se incorpore a procesos de desarrollo sustentable. En cuanto a la problemática relativa a las estructuras de control y manipulación arraigadas en las comunidades, se debe incluir un enfoque equitativo y respetuoso de las dinámicas locales, identificando y considerando a los grupos marginados y observando criterios de género en las acciones de diagnóstico, capacitación, seguimiento, apoyo, ‘empoderamiento’, etc., así como en las estructuras de participación. Es necesario generar estudios de base, así como capacidad y sensiblilización a nivel local y regional para llevar a cabo estas tareas.

     
Corresponsabilidad social y valoración de los servicios y costos ambientales de las ANPs

El papel de la sociedad en la conservación de los recursos no se restringe al nivel comunitario, local o regional. Los esfuerzos de conservación de los últimos años han mostrado que es indispensable el involucramiento de grandes empresas, como Pemex y la Comisión Federal de Electricidad, así como los medios de comunicación y empresas privadas y fundaciones nacionales y extranjeras, en el manejo y conservación de las áreas naturales protegidas. Esto es particularmente importante en reservas como Pantanos de Centla, en Tabasco, en donde la paraestatal petrolera tiene instalados 55 campos petroleros y 295 pozos dentro del área de la reserva. Una estrategia de participación social en las ANPs debe incluir un componente de promoción, desarrollo y reconocimiento de la corresponsabilidad en todos los niveles de la sociedad en las tareas de conservación de la naturaleza, que contribuya por un lado a revertir los impactos negativos de las actividades industriales y extractivas sobre los recursos naturales, y por otro que permita generar inversión y empleo en actividades sustentables, particularmente en el ámbito de las reservas naturales. Una forma de desarrollar acuerdos en este sentido, es partir de la valoración de los servicios y costos ambientales a nivel de la reserva, estableciendo consecuentemente mecanismos de recaudación o compensación en los niveles correspondientes para la canalización de fondos al financiamiento de convenios de DS a niveles regional y local, en y en torno a las ANPs.

     
Formación ambiental

Algunas de las causas subyacentes en los procesos de degradación de los recursos naturales son la falta de conocimiento y educación sobre los impactos de las actividades productivas, el desconocimiento de las leyes y los reglamentos relevantes a este nivel, la falta de conocimiento de opciones tecnológicas para el desarrollo sustentable, y la no incorporación de los valores de los servicios ambientales en las decisiones económicas y políticas. El proceso de participación social en la conservación de los recursos naturales requiere ser acompañado y facilitado mediante una estrategia amplia de comunicación y formación ambiental, dirigida a todos los niveles y de largo plazo. Un componente crucial de esta etapa en el manejo de las ANPs es el apoyo a las reservas para instrumentar estrategias de comunicación y formación ambiental con contenidos y formatos apropiados y relevantes al nivel de la propia reserva, reconociendo que en cada una de las regiones existen condiciones sociodemográficas, ecológicas, culturales y políticas diferentes. Esta estrategia debe promover además un cambio en la percepción del público, las instituciones, las empresas y las propias comunidades respecto al valor de las estructuras y funciones naturales de los ecosistemas protegidos.

     
Niveles o escalas de participación social

Convencionalmente, la unidad de negociación y planeación es la comunidad o partes de ella. Sin embargo, por lo general una comunidad aislada no puede abarcar las tareas involucradas en la conservación de un ecosistema, o de emprender un conjunto diversificado de actividades productivas y de restauración ecológica. A menudo estas tareas trascienden las posibilidades locales para movilizar los recursos y las capacidades de gestión. Por otro lado, para el desarrollo de alternativas tecnológicas sustentables la escala de comunidad puede ser inadecuada. En consecuencia, el nivel de acción y planeación debe contemplar una lógica regional desde el comienzo, aun cuando la instrumentación de proyectos y de fortalecimiento de capacidades y estructuras de participación se lleven a cabo a nivel de comunidades locales.

     
Asuntos de especial atención La problemática ambiental y social que enfrentan actualmente algunas de las Reservas forma parte de la dificultad general del país de propiciar suficientes y oportunas iniciativas para detener la severa y constante destrucción y fragmentación de los ecosistemas, la degradación y contaminación de agua y suelos, el aprovechamiento no sustentable de los recursos naturales y el empobrecimiento de los habitantes. Aunado a la problemática anterior, existe un factor de orden conceptual, de extrema relevancia, que se refiere a la omisión histórica de los intereses, conocimientos, capacidades y conflictos de las comunidades que habitan en las reservas.   Algunas de las ANPs presentan problemáticas que demandan atención especial. De manera preliminar, cabe destacar la problemática generada a partir de la entrada en vigor del decreto de ANP, particularmente en La Sepultura, Pantanos de Centla, Los Tuxtlas, La Encrucijada, Alto Golfo y Sierra Gorda. En estas reservas existen situaciones especiales que tienen que ser consideradas:

Acciones de atención a grupos marginados e indígenas

La situación de marginación social de las comunidades de las reservas se agudiza por sus condiciones étnicas (por no haber un reconocimiento y respeto de sus conocimientos, derechos, diferencias, culturas). La mayoría de las reservas está habitada por diferentes grupos étnicos (nahuas popolucas en los Tuxtlas; otomíes en Sierra Gorda; mayas-chontales, en Pantanos de Centla; cuicatecos, en Tehuacan-Cuicatlán; Cucapa y Tohono O’odham en el Alto Golfo y Delta del Río Colorado; nahuas en Zempoala-Chichinautzin, etc). Además, hay ANPs en las cuales, aunque en su área inmediata de influencia no haya ningún grupo étnico, ellos inciden en los recursos naturales del ANP, como es el caso de los Kikapoos, en Cuatro Ciénegas, donde utilizan el tule. Gran parte de las Reservas de la Biosfera de México plantea la paradoja de albergar una gran diversidad biológica, con abundancia de recursos naturales y a la vez una dramática pobreza. Como quedó dicho más arriba, en muchas de ellas se encuentran municipios con elevados índices de marginalidad, como son los casos de los municipios de la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda, los cuales están clasificados entre los más marginados del estado de Querétaro, e incluso del país, destacando el dato de que el Municipio de Pinal de Amoles es el más marginado del Estado de Querétaro (COEPO, 1993); el de la Reserva de la Biosfera de los Tuxtlas, en Veracruz, presentando más de 70% de sus comunidades oscilando entre los niveles excesivamente alto, muy alto y alto de marginación (según datos del Proyecto Sierra de Santa Marta A.C.); el de la Reserva Cuicatlán – Tehuacán, en los estados de puebla y Oaxaca, el de La Encrucijada en Chiapas, entre otras (ver tabla Marginación en Áreas Naturales Protegidas).   En uno de los países más diversos del mundo en cuanto a cultura tradicional como es México, la definición de ‘grupos indígenas’ es ambigua y de difícil interpretación. Los criterios de lengua y territorio no bastan para delimitar grupos indígenas, ya que existe toda clase de variantes en cuanto a las fuentes de cohesión e identidad local. Aunado a esta dificultad, existe el problema de que hay comunidades consideradas ‘mestizas’, que no hablan lengua indígena, y que sufren marginación incluso por parte de los grupos indígenas que los rodean. Las comunidades mestizas que pertenecen a municipio indígenas con frecuencia son incluso más marginadas y pobres que los propios grupos indígenas que los gobiernan. Tal es el caso de la comunidad de Buenavista, en el municipio indígena de Santiago Jamiltepec, en Oaxaca. En este sentido, se requiere incluir programas de desarrollo tanto en pueblos claramente ‘indígenas’ (definiéndolos principalmente con criterios de territorio y lengua) como en otros pueblos, no menos marginados, que conservan conocimientos, creencias y otras formas de cultura tradicional.

La incorporación de un esquema de gestión y manejo de áreas protegidas sustentado en la planeación participativa, coadyuvando la protección ambiental con el desarrollo socioeconómico de las comunidades marginadas ubicadas en dichas regiones y reconociendo sus necesidades, conocimientos y soluciones a la problemática ambiental, está ganando cada vez más espacios y planteándose como una novedosa y eficaz estrategia para revertir las tendencias de degradación y deterioro de los ecosistemas y empobrecimiento de las comunidades.

En ese sentido los Planes de Manejo de la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda, en Querétaro, de la Reserva de Pantanos de Centla, en Tabasco; de la Reserva de la Biosfera de los Tuxtlas, constituyen experiencias de participación y gestión comunitarias en las cuales la consulta, la experiencia, la participación y el consenso entre los sectores productivos, las instancias de gobierno y la sociedad civil fueron las constantes. En dichos instrumentos quedaron plasmados proyectos culturales, sociales y productivos locales y regionales y en ese sentido pueden constituirse en eficaces herramientas para contrarrestar la severa problemática socioambiental que enfrentan las reservas.

 
Problemática de las reservas En una primera aproximación podríamos priorizar la problemática social y los efectos de la actividad circundante a las Reservas de la siguiente manera:  
Sierra Gorda: agua (calidad y cantidad), generación de residuos sólidos, aprovechamientos forestales, saqueo de fauna silvestre, incendios forestales, pérdida de áreas con vocación forestal, aprovechamiento de recursos no maderables, sobreexplotación de plantas del semidesierto, erosión.

Los Tuxtlas: acelerado proceso de cambio del uso del suelo, con pérdida de áreas con vocación forestal; ganadería extensiva; procesos agrícolas altamente dependientes de insumos (agroquímicos); erosión; contaminación de aguas; incendios forestales; manejo de residuos sólidos; sobreexplotación de especies de interés cinegético; ausencia de una planeación ambiental en las actividades turísticas.

Cuatro Ciénegas: sobreexplotación de especies de interés cinegético, especialmente de caza mayor; cambio del uso del suelo: matorral desértico a zonas de cultivo; saqueo y destrucción de fósiles y artefactos prehispánicos; pesca predatoria de especies endémicas acuáticas; alteración de fuentes de agua y patrón de drenaje por proyectos de irrigación, erosión por apertura de caminos; manejo de desechos sólidos; incendios.

Reserva del Alto Golfo y Delta del Río Colorado: sobreexplotación pesquera; sobreexplotación de especies de interés cinegético, especialmente de caza mayor; contaminación de los cuerpos de agua por agroquímicos y descargas industriales; reducción del aporte de agua dulce en el río Colorado; procesos agrícolas altamente dependientes de insumos (agroquímicos); desarrollo de centros urbanos; ausencia de una planeación ambiental en las actividades turísticas.

Pantanos de Centla: contaminación de los cuerpos de agua por aguas residuales, petróleo, agroquímicos, metales y desechos industriales; relleno de áreas inundables para desarrollo de la ganadería; extracción ilegal de flora y fauna silvestre;desvío de cauces y descarga de agua dulce; carencia de mecanismos de coordinación que integren y fortalezcan las ANPs, para dar cumplimiento al objetivo de conservación y desarrollo socio-económico, lo que ha generado rechazo de las comunidades; deficiente calidad y mecanismos de información y comunicación, generando confusión e incertidumbre; expansión de las actividades agropecuarias; industrialización; caza furtiva; falta de cultura ambiental y crecimiento urbano acelerado; no se ha cristalizado, de forma concreta, los beneficios que traerían la creación de la reserva.

La Encrucijada: deforestación; cambio de uso del suelo; ganadería extensiva; erosión; incendios; represamiento y desviación de ríos; colonización irregular en partes altas y laderas; contaminación por agroquímicos, materia orgánica e hidrocarburos; introducción de especies exóticas; agricultura de temporal inadecuada; saqueo de especies en riesgo, madera y palma shate.

Banco Chinchorro: blanqueamiento de corales; contaminación por basura; sobreexplotación pesquera; explotación de especies amenazadas de extinción; pesca ilegal; recolección ilegal de especies, sobre todo por turistas; artes de pesca inadecuadas (explosivos, trampas); falta de reglamentación, control y vigilancia, manejo desordenado del turismo.

Sierra de Alamos: modificación del entorno por construcción de presas y sistemas hidráulicos (control de avenidas, generación de energía eléctrica y riego); explotación forestal; construcción de carreteras; desmontes y desvíos de corrientes, contaminación por abuso de agroquímicos en la planicie costera; desechos mineros en los Altos; uso de herbicidas en campañas antinarcóticos; desechos domésticos y descarga de aguas residuales.

La Sepultura: deforestación de los ambientes naturales; erosión; carencia de investigaciones sobre la biodiversidad local y regional; carencia de estudios sobre la calidad y cantidad disponible de agua y el arrastre de sólidos suspendidos.

Zempoala-Chichinautzin: modificación del entorno por desecación; deforestación; construcción de carreteras; crecimiento poblacional; erosión; abatimiento de manantiales; extracción ilegal de flora, fauna silvestre y tierra; caza furtiva; ganaderización; incendios provocados; cambio de uso del suelo; presión en el uso del suelo por los elevados precios derivados de las actividades de bienes raíces.

Cuicatlán-Tehuacan: cambio de uso del suelo por expansión de agroindustrias y agricultura de temporal de bajo rendimiento; contaminación de suelos y mantos freáticos; sobrepastoreo en matorral xerófilo por ganadería caprina extensiva; deforestación de bosques templados de pino y encino, en las partes altas; extracción forestal no maderable; desertificación causada por deforestación y sobrepastoreo; erosión de los suelos.

Sierra de Huautla La puesta en operación de programas agropecuarios no sustentables por parte de entidades estatales; la intromisión de especies exóticas de ganado y cultivos agrícolas así como la gran cantidad de agroquímicos (plaguicidas, fertilizantes). La carencia de fuentes de empleo en la región, ocasiona que se utilicen ciertas especies de la flora y fauna, tanto para autoconsumo como para su comercialización. La carencia de una clara definición en cuanto a las responsabilidades de manejo a nivel federal, y la existencia de intereses a nivel estatal constituyen un obstáculo para la promoción de la participación social en el manejo del ANP.

Los problemas con mayor incidencia en las ANPs mencionadas son:

. disminución en la calidad y cantidad de agua

. cambio de uso del suelo

. ganadería extensiva de bajo rendimiento y alto impacto ambiental

. contaminación por agroquímicos

. extracción ilegal de fauna y flora

. incendios provocados

Esta es la problemática identificada a partir de fuentes secundarias. Habría que profundizar el diagnóstico con visitas a campo y aplicación de metodologías participativas de evaluación de la problemáticas particulares en cada reserva. A partir de ello se diseñarán las estrategias para dar respuestas a los problemas específicos.
 

Regiones para el desarrollo de programas para comunidades indígenas y marginadas

En cinco de las ANPs encontramos poblaciones con altos y muy altos índices de marginación:
 
Municipio
ANP
Estado
Pob 1995
Índice de marginación
Grado de marginación
Jalpan de Serra Sierra Gorda Querétaro 21,671 0.57027 Alto
Arroyo seco Sierra Gorda Querétaro 13,203 0.65031 Alto
Landa de Matamoros Sierra Gorda Querétaro 18,848 1.02013 Muy alto
Pinal de Amoles Sierra Gorda Querétaro 26,864 1.33843 Muy alto
San Joaquín Sierra Gorda Querétaro 7,490 0.66904 Alto
Ocuilan Zempoala México 22,869 -0.00395 Medio
Tehuacán Tehuacán Cuicatlán Puebla 190,468 -0.73210 Medio
Atexcal Tehuacán Cuicatlán Puebla 3,026 0.04230 Medio
Zapotitlán Tehuacán Cuicatlán Puebla 8,132 0.24702 Medio
Caltepec Tehuacán Cuicatlán Puebla 4,837 0.68275 Alto
San Gabriel Chilac Tehuacán Cuicatlán Puebla 11,790 0.14476 Medio
San José Miahuatlán Tehuacán Cuicatlán Puebla 10,285 0.61868 Alto
Zinacatepec Tehuacán Cuicatlán Puebla 11,976 -0.01052 Medio
Ajapan Tehuacán Cuicatlán Puebla 42,183 1.43430 Muy alto
Coxacatlan Tehuacán Cuicatlán Puebla 17,399 -0.19492 Medio
San Lucas Zoquiapam Tehuacán Cuicatlán Oaxaca 6,139 1.63191 Muy alto
Mazatlán V. de Flores Tehuacán Cuicatlán Oaxaca 13,102 1.55274 Muy alto
Concepción Pápalo Tehuacán Cuicatlán Oaxaca 3,382 0.60120 Alto
Santa Ma. Pápalo Tehuacán Cuicatlán Oaxaca 1,958 1.19426 Muy alto
San Juan Tepeuxila Tehuacán Cuicatlán Oaxaca 3,045 0.59997 Alto
Santos Reyes Pápalo Tehuacán Cuicatlán Oaxaca 2,300 1.18677 Muy alto
San Juan Quiutepec Tehuacán Cuicatlán Oaxaca 2367 0.84792 Alto
Santiago Nacaltepec Tehuacán Cuicatlán Oaxaca 2700 0.39807 Alto
Soteapan Los Tuxtlas Veracruz 28,888 1.57981 Muy alto
Mecayapan Los Tuxtlas Veracruz 22,764 1.39685 Muy alto
Pajapan Los Tuxtlas Veracruz 13,073 1.24580 Muy alto
Acapetahua La Encrucijada Chiapas 25,647 0.46185 Alto
Huixtla La Encrucijada Chiapas 47,644 -0.25106 Medio
Mapaztepec La Encrucijada Chiapas 39,293 0.18662 Medio

Resumen de la problemática relacionada con aspectos sociales en las ANPs
 
ASUNTO ANPs AFECTADAS COMENTARIOS GENERALES
Elevado Indice de Marginación de los municipios Cuicatlán-Tehuacan, Sierra Gorda, LosTuxtlas, La Encrucijada Las tres primeras reservas, aunado a los elevados índices de marginación, están habitadas por grupos indígenas (mazatecos, cuicatecos, otomíes, nahuas y popolucas), por ello la región merece especial atención para el desarrollo de proyectos de pueblos indígenas y marginados. En Cuicatlán-Tehuacan se ubican nueve municipios con niveles de marginación alto y muy alto. En Sierra Gorda, de los cinco municipios de la reserva que integran la lista de región de atención prioritaria, tres tienen niveles de marginación muy alto y dos, alto. En los Tuxtlas hay tres municipios con niveles de marginación muy alto. En la Sepultura no hay la presencia significativa de grupos indígenas, sin embargo presenta un municipio de 25,647 habitantes (Acapetahua) con alto nivel de marginación y dos con medio. 
Reducción de la calidad y cantidad de recursos hídricos Sierra Gorda, Tuxtlas, Cuatro Cienégas, Alto Golfo y Delta del Río Colorado, Pantanos de Centla, La Encrucijada, Banco Chinchorro, Sierra de Álamos, La Sepultura, Zempoala-Chichinautzin, Cuicatlán-Tehuacan, Sierra de Huautla A partir de los diagnósticos regionales se profundizará en las causas que concurren al deterioro de los cuerpos de agua de las reservas. Esta problemática podrá implicar la concertación entre actores en regiones de planeación más amplias que el espacio de cada reserva, visto que actividades en la parte alta de las cuencas afectarán a los cursos de agua al interior de las ANPs. 
Cambio en el uso del suelo Tuxtlas, Alto Golfo y Delta del Río Colorado, Pantanos de Centla, La Encrucijada, Sierra de Álamos, Zempoala-Chichinautzin, Cuicatlán-Tehuacan, Sierra de Huautla Los móviles del cambio de uso del suelo en estas ANPs están asociados a procesos de ganaderización, expansión de la agricultura y desarrollo de fraccionamientos. Los diagnósticos locales deberán aclarar los actores involucrados en dichas actividades y el proceso de concertación tendrá como eje la construcción de alternativas productivas menos costosas a nivel ecológico y social.
Ganadería extensiva de bajo rendimiento y alto impacto ambiental Los Tuxtlas, Pantanos de Centla, La Encrucijada, La Sepultura, Zempoala-Chichinautzin, Cuicatlán-Tehuacan, Sierra de Huautla,  Los diagnósticos locales evidenciarán las alternativas de manejo de la ganadería que ya se están llevando a cabo en distintas zonas. Hay que adaptar y proponer para cada región, de acuerdo a sus especificidades, modelos ganaderos sustentables desde la perspectiva económica, ecológica y cultural.
Contaminación por agroquímicos Tuxtlas, Alto Golfo y Delta del Río Colorado, Pantanos de Centla, La Encrucijada, Sierra de Álamos, Cuicatlán-Tehuacan  A partir de los diagnósticos se podrá distinguir los actores involucrados en dicha actividad (comunidades con agricultura de subsistencia o agroindustrias). Las estrategias para contrarrestar el problema deben ser diferenciadas y planteadas desde una perspectiva de un cambio gradual hacia prácticas menos contaminantes.
Extracción ilegal de flora, fauna y suelo Sierra Gorda, Tuxtlas, Pantanos de Centla, La Encrucijada, Zempoala-Chichinautzin, Banco Chinchorro, Tehuacán-Cuicatlán Muchas de las especies extraídas ilegalmente están en la lista de las especies amenazadas de extinción. Habría que plantearse una estrategia con un componente de urgencia para atacar ese problema al más corto plazo posible.
Incendios provocados Sierra Gorda, Tuxtlas, Cuatro Ciénegas, La Encrucijada, Zempoala-Chichinautzin  Esa problemática está asociada a otras, tales como cambio de uso del suelo, ganadería extensiva, reducción de la calidad y cantidad de recursos hídricos. Por ello, logrando reducir la tasa de hectáreas quemadas al año en cada reserva se estará contribuyendo a aminorar los problemas asociados. Asimismo los diagnósticos locales deberán revelar con mayor precisión las causas asociadas a la quema para las zonas de estudio, brindando herramientas para el aterrizaje de estrategias.

 

Anexo: Matrices de población y problemática por reserva, para algunas de las reservas consideradas en el proyecto
 
Municipios
Num de habitantes
Comunidades indígenas
Amenazas / Conflictos
Nombre
Pob
Pantanos de Centla"

302,706-62-50 hectáreas 

dos zonas núcleo

57,738-00-00 Has y 75,857-12-50 Has; 

zona de amortiguamiento con una superficie de 169,111-50-00 Has

Centla 11,079
EJIDO TRES BRAZOS
630
La población indígena acorde a la información proporcionada por el Instituto Nacional Indigenista representa un 46.8% de la población total de la Reserva agrupados en 19 comunidades, dentro de las que resaltan Quintín Arauz, Tres Brazos, Chichicastle, etc. Predomina la lengua Maya - Chontal aunque existen algunos hablantes de Chol. El resto de los poblados o son mestizos o han perdido la lengua indígena como lengua franca
  • La penetración de los vértices del 27 al 34 hacia el Estado de Campeche sobreponiéndose 5,667 has. al Área de Protección de Flora y Fauna de "Laguna de Términos".
  • La penetración del vértice 9 en la Ciudad de Frontera abarcando parte del terreno que ocupa la V Zona Naval y la Colonia FONAPO.
  • El uso de la margen del Río Usumacinta o Grijalva o la carretera Frontera Jonuta como límites de la Zona Núcleo II, dentro de la cual se ubican diversas comunidades y las principales áreas utilizadas con fines agropecuarios y pesca generan una aparente controversia sobre las posibilidades de desarrollo de estas comunidades principalmente en cuanto a la obtención de servicios en virtud de que la obra pública queda restringida en Zonas Núcleo. Generando la demanda por modificar el polígono.
  • La zonificación que establece el decreto no considera elementos de mayor precisión que permita a la administración contar con herramientas para la toma de decisiones sobre las limitaciones en las Zonas Núcleo y de Amortiguamiento principalmente.
  • Dentro de la zona núcleo existen actividades productivas como la pesca, la petrolera, y agropecuarias desde mucho antes de la expedición del decreto del área
Lo anterior crea incertidumbre en el proceso de gestión del área y en algunos casos ha llevado a que diversos sectores exijan la modificación del decreto que crea la Reserva.
POBLADO QUINTÍN ARAUZ
1500
Jonuta
1955
COL. NUEVA ESPERANZA
300
R/a RIVERA ALTA (SALSIPUEDES)
75
Macuspana
3,258
RIVERA ALTA 1a SECCIÓN
280
RIVERA ALTA 2a SECCIÓN
200
RIVERA ALTA 3a SECCIÓN
490
BOCA DE PANTOJA
200
CHICHICASTLE 1a SECCIÓN
152
CHICHICASTLE 2a SECCIÓN
300
CHICHICASTLE 2a SECCIÓN
115
LAS PORFIAS
105
SAN JOSÉ DE SIMÓN SARLAT
120
TABASQUILLO 1a SECCIÓN
908
TABASQUILLO 2a SECCIÓN
416
POTRERILLO
440
BUENAVISTA
558
R/a MIGUEL HIDALGO 1a SECCIÓN
300
R/a MIGUEL HIDALGO 2a SECCIÓN
540

 

Actividad petrolera en Pantanos de Centla

UBICACIÓN CAMPOS POZOS E. RECOLECC. LÍNEAS DE DESCARGA  CABEZALES DUCTOS PRINCIPALES
P C T PT SC
Zona Núcleo I
7
28
-
46
11
-
2
67
 
1
Zona Núcleo II
11
3
-
22
-
-
       
Zona de Amortiguamiento
37
34
2
121
8
-
3
83
 
4
Cercano a la Zona de Amortiguamiento  
3
2
4
11
10
   
1
6
Total
55
68
4
193
30
10
5
150
1
11
Instalaciones de PEMEX dentro y cerca de la Reserva de la Biosfera "Pantanos de Centla".NOMENCLATURA: P= PRODUCTOR PT= PENDIENTE DE TAPONAR
Fuente: PEP. Región Sur. Distrito Ocosingo. 1993. SC= SIN CONSTRUIR C= CERRADO T= TAPONADO

 
 
Municipios
Comunidades
Num de habitantes
Comunidades indígenas
Marginación 
Amenazas / Conflictos
Sierra de Alamos-Río Cuchujaqui" con una superficie total de 92,889-69-41.5 ha

432 (inegi 1990)

No hay dentro de la reserva, pero dentro del área de influencia existen las etnias Guarijío y Mayo Aunque el municipio de Alamos no aparece como de alta marginalidad en los estudios de Sedesol, las comunidades dentro de la reserva carecen de drenaje, energía eléctrica, agua entubada, comuncaciones, etc. la Ciudad de Alamos con 6,000 habitantes, La Labor de Santa Lucía con 136 y las cabeceras de los Ejidos: La Aduana con 268, Tetajiosa con 38, Guirocoba con 192 y Agua Caliente con 141. ejercen presión sobre los recursos en el Area, al aprovecharlos como su único medio de subsistencia, aún sin tener ningún tipo de derecho de propiedad.

Uno de los principales problemas es la inseguridad que manifiestan algunos de los propietarios dentro de la reserva, ya sea porque en algunos ejidos aún no se le han definido límites o éstos se encuentran traslapados (dotados 2 veces a diferentes grupos) con ejidos o con predios privados. Respecto a los particulares, existen predios que no tienen regularizada su documentación, lo que ocasiona falta de interés para realizar inversiones en infraestructura al no contar con un certificado de inafectabilidad;

la inseguridad en la propiedad de la tierra, provoca procesos de aprovechamiento intensivos y extensivos de los recursos naturales con que cuentan, con su consecuente agotamiento, empobrecimiento y deterioro de los mismos

Alamos

31 localidades, las 6 más importantes se muestran.

La ciudad de Alamos, con 6000 habitantes, se encuentra en los límites de la reserva

Baboyahui
165
Sabinito sur
103
Las Plomosas
44
Choquincahui
23
Santa Bárbara
17
Cuchujaqui
14
Navojoa

 
 
 
 
 
Municipios
Comunidades
Num de habitantes
Comunidades indígenas
Marginación (Según SEDESOL)
Amenazas / Conflictos
Alto Golfo y Delta del Río Colorado

comprende una superficie de 934,756-25-00 ha, de las cuales 164,779-75-00 ha son zona núcleo (17.5%) y 

770,976-50-00 ha (82.5%) es zona de amortiguamiento. En relación al área total de la Reserva, el 60% son áreas marinas y el 40% son áreas terrestres

Puerto Peñasco Son Puerto Peñasco

(en la zona de influencia)

Puerto Peñasco presenta un total de 26,141 habitantes (INEGI, 1991b) y  Cucapá

O’odham

Actualmente, debido a la presencia de presas en la parte alta de la cuenca y a la desviación de los afluentes de agua al Río Colorado, los Cucapá, han abandonado la agricultura. Los peces que capturaba con arpones, redes y trampas están casi extintos en el área, así como la mayoría de los animales que cazaban con sus arcos y flechas. Con la sequía progresiva del delta, los Cucapá de la parte Sur están sufriendo no sólo la desaparición de su antigua forma de vida, sino la desaparición de todo un ecosistema con el cual estuvieron en armonía por casi 2000 años (Bendímez-Patterson, 1991, Alvarez de Williams, 1989).

Los O’odham han sufrido la fragmentación de su hábitat por el establecimiento de la frontera entre México y Estados Unidos. Las comunidades del lado mexicano están imposibilitadas para acceder a sus sitios ceremoniales, que están siendo cercados y comercializados. Es importante asegurarse que el decreto de ANP no imponga nuevas restricciones al territorio de los indígenas O’Odham

San Luis Río Colorado  El Golfo de Santa Clara, Luis Encinas Jhonson, Mesa Rica, El Doctor y Flor del Desierto En la reserva habitaban en 1990 alrededor de 2,000 personas, El Golfo de Santa Clara es la población más importante (75% de la población del interior de la Reserva)
Mexicali BC Salinas de Ometepec, Playa Blanca y Playa Paraíso Playa Blanca y Playa Paraíso son campos turísticos que forman parte de un conjunto de 13 campos localizados al norte del Puerto de San Felipe, B.C., cuya población varía de acuerdo a la temporada. 

El Puerto de San Felipe (en la zona de influencia) tiene una población total de 9,263 (INEGI, 1991a).


 
 
 
 
 
Municipios
Comunidades
Num de habitantes
Comunidades indígenas
Marginación (Según SEDESOL)
Amenazas / Conflictos
Corredor Biológico Chichinautzin

37302 ha. (según datos de la dirección de la reserva)

Huitzilac Huerto de San Pedro, Monte Bello, San Jose de la Montaña, Guayacahuala, Atlixtac, Coajomulco, Tres Marias, Cruz del Marquez, Fierro del Toro, Huitzilac 53,865 (Inegi, 1991) Grupos nahuatls A nivel municipal, sólo Ocuilan, en el Estado de México, es considerado como altamente marginado, pero a nivel comunitario, las comunidades de Santo Domingo Ocotitlán y San Andrés de la Cal, entre otras, padecen de altos índices de marginación Cambio de uso de suelo para actividades agropecuarias y desarrollo urbano, contaminación, impacto ambiental de actividades turísticas, ganadería no sustentable, incendios provocados por fraccionadores y ganaderos
Cuernavaca Ocotepec, Ahuatepec, Antonio Barona, Santa Maria Ahuacatitlán
Tepoztlan San Juan Tlacotenco, Sto Domingo Ocotitlán, Sta Catarina, Tepoztlán, San Andrés de la Cal, Acolapan, Amatlán, Izcatepec, Santiago Tepetlapa
Jiutepec
Tlanepantla
Totolapan
Totolapan
Yautepec
La Joya, Amador Salazar, Colonia del Bosque, Mexicapan, Oacalco, Lazaro Cardenas
Tlayacapan
San José de los Laureles
Ocuilan
Ocuilan
Milpa Alta

 
 
 
 
 
Municipios
Comunidades
Num de habitantes
Comunidades indígenas
Marginación (Según SEDESOL)
Amenazas / Conflictos
Banco Chinchorro Othón P.Blanco Un destacamento de la Armada de México. 0 No hay No aplica Actualmente la pesca ilegal de caracol rosado (Strombus gigas) y potencialmente si el turismo crece de manera descontrolada.

 
 
 
Municipios
Comunidades
Num de habitantes
Comunidades indígenas
Marginación (Según SEDESOL)
Amenazas / Conflictos
La Encrucijada

Sup total del ANP: 144,868 ha

Superficie de la zona núcleo: 36,216 has

No de loc en la reserva
Pob en la reserva Las principales ciudades y pueblos en el ANP: La Palma, El Palmarcito, El Zapotal, Barra de Zacapulco, El Castaño, Aztlán, Barra San Simón, Barra San José y Chocohuital

Principales ciudades y pueblos en la zona de influencia: Pijijiapan, Mapastepec, Tapachula, Acapetahua, Huixtla, Villa Comaltitlán

No hay comunidades indígenas en la reserva, sin embargo, algunas comunidades sufren niveles altos de marginación Marginación La Construcción el Proyecto Plan Hidráulico de la Costa de Chiapas ha alterado ríos, canales, terrenos pantanosos y ha traído como consecuencia impactos en especies de importancia comercial.

Grupos de ejidatarios, por un lado, y de cooperativistas, por otro, se disputan las lagunas para la pesca del camarón
Existe un auge de la industria camaronícola, amenazando grandes zonas de tular y manglar, de suma importancia para el mantenimiento de las lagunas costeras. Es necesario considerar la relación entre el conflicto por el control lagunar y el decreto de ANP

Acapetahua 13
7,223
Alta
Huixtla 7
3,346
Media
Mapastepec 15
2,152
Media
Mazatán 11
5,062
Pijijiapan 14
6,946
V. Comaltitlán 4
2,263
Total 64

 
 
 
Municipios
Num de habitantes
Comunidades indígenas
Amenazas / Conflictos
Reserva de la Biosfera Sierra de Huautla

59,030 has

Se decreta sin áreas núcleo

Amacuzac Ciudades, pueblos y otros asentamientos humanos principales en el Área:

Huautla, Ajuchitlán.

Ciudades, pueblos y otros asentamientos humanos principales en la Zona de Influencia:

Ixtlilco El Chico, Ixtlilco El Grande, Quilamula, Jojutla, Tlaquiltenango, Tilzapotla, Chinameca.

No se tienen registradas, aunque en la región existen importantes comunidades nahuas La puesta en operación de programas agropecuarios por parte de entidades estatales o federales sin consultar la tendencia que la región lleva hacia la conservación ecológica; aunado a lo anterior, la intromisión de especies exóticas de ganado y cultivos agrícolas así como la gran cantidad de agroquímicos (plaguicidas, fertilizantes). La carencia de fuentes de empleo en la región, ocasiona que se utilicen ciertas especies de la flora y fauna, tanto para autoconsumo como para su comercialización. La carencia de una clara definición en cuanto a las responsabilidades de manejo a nivel federal constituyen un obstáculo para la promoción de la participación en el manejo del ANP
Puente de Ixtla
Jojutla
Tlaquiltenango
Tepalcingo
La reserva no cuenta con director, la investigación social es prácticamente inexistente, hay algunos trabajos aislados por parte de grupos al interior de la UAEM, pero se carece de información sobre demografía, población, organización social, etc.

 
Reserva de la Biosfera

Techuacán - Cuicatlán

Comunidades indígenas
Num de habitantes
Marginación 
Grado de marginación
(con letras según Areas Prioritarias para Conservación SEDESOL; con números el de Conapo 1991) 4 Muy alto 3 Alto 2 Medio 1 Moderado
Municipios
Ajalpan
42,183
1.43430
Muy alto
Atexcal
3,026
0.04230
Medio
Caltepec
4,837
0.68275
Alto
Chapulco
0.294692865
3
Coxcatlán
17,399
-0.19492
Medio
Coyomeapan
1.701880783
4
Juan N. Méndez
0.84733059
3
Morelos Cañada
0.667031342
3
Palmar de Bravo
0.194796214
2
San Gabriel Chilac
Popoloca
11,790
0.14476
Medio
San José Miahuatlán
10,285
0.61868
Alto
Santiago Miahuatlán
-0.316508227
2
Tecamachalco
-0.424930216
2
Tehuacán
190,468
-0.73210
Medio
Tepanco de López
0.346058409
3
Tlacotepec de Benito Juárez
Popoloca
0.250072789
3
Totoltepec de Guerrero
1.854604582
4
Yehualtepec
-0.087616012
2
Zapotitlán
Popoloca
8,132
0.24702
Medio
Zinacatepec
Cuicateco
11,976
-0.01052
Medio
Asunción Nochixtlán
-0.28765442
2
Concepción Buenavista
Chocholteca
0.837220996
3
Concepción Pápalo
Cuicateco
3,382
0.60120
Alto
Mazatlán Villa de Flores
Popoloca
13,102
1.55274
Muy alto
San Antonio Nanahuatipam
Mazateco
0.194796214
2
San Juan Bautista Atlatahuca
CHINANTECO
0.691624748
3
San Juan Coixtlahuaca
Chocholteca
0.788514995
3
San Juan Bautista Cuicatlán
Cuicateco
0.28272148
3
San Juan de los Cues
0.035940253
2
San Juan Tepeuxila
Cuicateco
3,045
0.59997
Alto
San Martín Toxpalan
Nahuatl
0.537286731
3
San Miguel Huautla
Mizteco
1.765751161
4
San Miguel Tequixtepec
Chocholteca
0.508554049
3
San Pedro Cántaros Coxcaltepec
0.930462612
3
San Pedro Xaltepetongo
Cuicateco
1.609703911
4
San Pedro Jocotipac
0.750785883
3
San Pedro y San Pablo Tequixtepec
0.247297795
3
Santa Catarina Zapoquila
0.878916025
3
Santa María Apazco
2.001809241
4
Santa María Ixcatlán
Ixcateco
0.4608251
3
Santa María Pápalo
Cuicateco
1,958
1.19426
Muy alto
Santa María Tecomavaca
Cuicateco
-0.380213156
2
Santa María Texcatitlán
1.176650619
4
Santiago Apoala
1.63799257
4
Santiago Chazumba
-0.009412787
2
Santiago Huauclilla
0.491002553
3
Santiago Nacaltepec
Cuicateco
2700
0.39807
Alto
Santos Reyes Pápalo
Cuicateco
2,300
1.18677
Muy alto
Teotitlán de Flores Magón
Nahuatl

Mazateco

-0.891587161
1
Tepelmeme Villa de Morelos
0.68944237
3
Valerio Trujano
0.103348922
2

 


 
 
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